Preocupación por la habilidad que están perdiendo los chicos debido al celular

El uso cada vez más extendido de celulares y pantallas entre chicos está desplazando una práctica que, según especialistas en psicología del aprendizaje, cumple un rol fundamental en el desarrollo cognitivo: el dibujo. No como actividad artística, sino como herramienta para procesar información y recordarla.

21 de abril, 2026 | 14.15

La alerta la lanzaron investigadores como Sabrina Panesi, de la Universidad de Génova. Especialistas en psicología del aprendizaje advierten que el dibujo, muchas veces relegado por las pantallas, cumple un rol fundamental en el desarrollo cognitivo y en la forma en que los menores comprenden el mundo. Lejos de ser solo una actividad creativa o recreativa, dibujar activa múltiples procesos mentales al mismo tiempo. Cuando un niño transforma una idea en una imagen, pone en marcha habilidades visuales, motoras y de razonamiento, lo que genera una codificación más profunda de la información.

Por qué el dibujo importa más de lo que parece

El valor del dibujo no está en el resultado, sino en el proceso mental que exige. Para representar una idea, el niño debe seleccionar información relevante, organizarla y decidir cómo plasmarla en el papel. Ese recorrido exige un nivel de comprensión que no siempre se activa al copiar o repetir contenido.

Los estudios respaldan este mecanismo. De acuerdo a un artículo publicado en ScienceDirect, se ha demostrado que dibujar lo que se aprende mejora significativamente la memoria. La razón es que el cerebro genera una representación más rica y completa al combinar diferentes vías de procesamiento, lo que facilita la recuperación posterior de la información.

El problema con el consumo pasivo de pantallas

La preocupación no es la tecnología en sí misma, sino el tipo de uso que predomina. El consumo pasivo de contenido digital no siempre exige el mismo nivel de procesamiento que actividades como dibujar, lo que limita ciertas formas de aprendizaje activo.

El dibujo, además, entrena habilidades que van más allá de la memoria. Al dibujar, los niños entrenan su capacidad para mantener información en mente, seguir secuencias y expresar conceptos: competencias esenciales en la lectura y la escritura. Cuando esas actividades manuales se reducen frente al aumento del tiempo de pantalla, esas capacidades se ven afectadas.

Qué recomiendan los especialistas

La solución no pasa por eliminar la tecnología, sino por equilibrarla. Los expertos sugieren no eliminar el uso de tecnología, sino equilibrarlo con actividades que fomenten el aprendizaje activo. Algunas estrategias incluyen pedir a los niños que representen visualmente lo más importante de un tema, que dibujen los pasos de un proceso o que expliquen una idea mediante imágenes.

El cambio también implica repensar cómo se percibe el dibujo en contextos educativos. En lugar de considerarlo un "descanso" o una actividad secundaria, puede funcionar como un recurso para consolidar conocimientos en materias concretas. La clave es tratarlo como una herramienta funcional, no decorativa.