Impactante revelación del hijo de Yiya Murano: podría haber más víctimas que las conocidas

Martín Murano afirmó que, antes de los tres crímenes por los que fue condenada su progenitora, habrían existido otras tres muertes en circunstancias similares.

17 de marzo, 2026 | 13.51

Yiya Murano volvió a quedar en el centro de la escena después de que su hijo, Martín Murano, dejara entrever en una entrevista que podrían existir al menos tres víctimas más de su progenitora, anteriores a los crímenes por los que fue detenida y condenada.

Según relató Martín, se trataría de tres mujeres mayores sin vínculos familiares cercanos a Yiya, que habrían invertido dinero con ella y muerto a continuación en circunstancias poco claras. Estos fallecimientos se habrían producido antes de los asesinatos de Carmen “Mema” Zulema del Giorgio de Venturini, Nilda Adelina Gamba y Lelia Elida “Chicha” Formisano de Ayala, los casos más conocidos.

“Esto más que una duda es una certeza”, expresó el hijo de Yiya Murano, quien aseguró que en los últimos años investigó estos hechos por su propia cuenta. 

Los crímenes previos de Yiya Murano

De acuerdo al testimonio de Martín Murano, las tres mujeres que su progenitora habría asesinado antes de los casos conocidos compartían características similares a las víctimas confirmadas. Se trataba de personas mayores, solas y con un vínculo de confianza con ella.

Para explicar la gravedad de la situación, Martín afirmó que es como si ahora aparecieran víctimas desconocidas vinculadas a un asesino serial como Carlos Robledo Puch.

También agregó un dato perturbador sobre el entorno en el que ocurrieron los hechos: dos de esas mujeres vivían en el mismo edificio que Jorge Eduardo Burgos, acusado de un brutal crimen en 1955. “Podemos decir que mi infancia la pasé rodeado de Yiya y del ‘descuartizador’ Burgos”, expresó Martín.

La vida del hijo de la envenenadora de Monserrat

Además de las revelaciones, Martín repasó aspectos de su vida personal y contó que cuando tenía 12 años su madre fue detenida y que, en ese momento, creyó que era solo por estafas financieras.

Tras la detención, fue criado por Ignacia, una empleada doméstica a quien considera su verdadera madre: “Para mí, mi mamá era ella”. También destacó la figura de Antonio Murano, cuyo apellido decidió conservar pese a no tener vínculo biológico.

Según relató, canalizó toda su experiencia de vida a través de las artes marciales, una disciplina en la que se convirtió en instructor, aunque reconoció haber tenido una juventud atravesada por la violencia.

Ahora busca resignificar su historia personal y familiar participando en producciones audiovisuales sobre el caso. Adelantó que un documental sobre la vida de Yiya Murano se estrenará próximamente a nivel internacional y contará con testimonios de personas cercanas.