La empresa El Nuevo Halcón S.A. llegó a su fin y el futuro de la línea 148 quedó en un limbo incierto. El servicio de colectivos que recorren entre Florencio Varela, San Francisco Solano y la estación Constitución de la Ciudad de Buenos Aires está en peligro y, por el momento, sin una firma que se haga cargo de las formaciones.
Luego de que los directivos de El Nuevo Halcón comunicaran su cierre, DOTA emitió una propuesa a la Secretaría de Transporte de la Nación, para que su controlada Empresa San Vicente Sociedad Anónima de Transporte y que Expreso Quilmes (línea 98) -que está a cargo por partes iguales de DOTA y Sociedad Anónima Expreso Sudoeste (SAES), que tiene a su cargo la línea 85- se hicieran cargo de los ramales a Solano y Varela, respectivamente, pero el Gobierno nacional no se pronunció al momento.
En principio, el servicio quedaría en manos de San Vicente, perteneciente al grupo DOTA, y Misión Buenos Aires, que incorporaría la mayor parte del personal, pero no hubo una decisión de las autoridades. Ambos postulantes absorberían alrededor de 190 colectivos para dividirse en dos ramales:
- Ramal Solano para una empresa.
- Ramal a Varela para la otra.
El cierre de El Nuevo Halcón no solo representa el final de una empresa histórica del transporte en el sur del conurbano. Además, según reveló InfoSur, también detenta de una fuerte carga simbólica para Florencio Varela: el Club Defensa y Justicia tomó su apodo (“El Halcón") precisamente de la empresa de colectivos que durante años formó parte del paisaje cotidiano del distrito.
Una crisis y cientos de familias en la incertidumbre
Según información de Diario Popular, en El Nuevo Halcón se desempeñan 500 trabajadores a los que se les debe el medio aguinaldo de diciembre y los sueldos de enero y febrero. La empresa venía afrontando una dura crisis económica desde hacía meses y la línea 148 se vio paralizada durante varios días con medidas de reclamo, lo que derivó en un deterioro del servicio.
