El juicio oral por la desaparición de Loan Danilo Peña sumó este martes un nuevo capítulo con declaraciones que podrían tener impacto en la reconstrucción de los hechos ocurridos tras la desaparición del niño en junio de 2024. Uno de los testimonios incorporó un elemento hasta ahora poco conocido, mientras que un incidente previo al inicio de la audiencia generó un clima de máxima tensión entre los presentes.
Durante la octava jornada del debate, Miguel Noguera declaró ante el tribunal que, después de la desaparición del menor, trasladó en su camioneta a Antonio Benítez junto a un hombre que estaba encapuchado. Ese relato incorporó una nueva pieza a la investigación y ahora deberá ser analizado en conjunto con el resto de las pruebas y testimonios reunidos en la causa.
Otro de los testimonios relevantes fue el de Diego Peña, quien aseguró que el día en que desapareció Loan no estuvo en el almuerzo familiar ni en el campo donde se desarrollaron los hechos. Según explicó ante los jueces, pasó esa jornada trabajando en la ciudad de Goya y recién al día siguiente se incorporó al operativo de búsqueda. No obstante, esa versión quedó bajo observación porque otras declaraciones incorporadas al expediente ubicarían al testigo en el lugar durante el mismo 13 de junio. Esa aparente contradicción será evaluada por el tribunal al momento de valorar la prueba testimonial presentada durante el proceso, según informaron medios locales.
Un fuerte cruce antes de la audiencia
Minutos antes de que comenzara la audiencia también se vivió un episodio de tensión protagonizado por el imputado Carlos Pérez y las integrantes del grupo conocido como "Madres Corajudas", que acompaña desde hace meses a la familia de Loan en el reclamo de justicia.
El intercambio comenzó cuando una de las mujeres le preguntó directamente a Pérez: "¿Dónde está Loan?". El acusado respondió que, si conociera el destino del niño, ya lo habría manifestado. Además, afirmó que comprende el pedido de justicia porque también es padre y abuelo.
La situación se agravó cuando el imputado pidió una de las remeras con la inscripción "Justicia por Loan" que utilizan habitualmente las manifestantes. El gesto provocó un fuerte malestar entre las presentes y derivó en un nuevo cruce verbal.
