Temor por despidos y suspensiones en una importante curtiembre vinculada a la familia Galperín

Desde el sector cuestionaron las reformas impulsadas por el Ministerio de Desregulación.

16 de junio, 2026 | 17.03

Los trabajadores de una importante curtiembre viven un delicado momento, ya que en medio de la crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei, crecen los rumores de suspensiones y despidos por la situación que atraviesa la empresa.

Se trata de Sadesa, una de las compañías más emblemáticas de la industria del cuero en Argentina y ligada históricamente a la familia de Marcos Galperín, que atraviesa un delicado presente económico que podría derivar en una nueva reducción de personal en su planta de Esperanza, Santa Fe.

Según trascendió, la empresa intenta renovar un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), mecanismo que le permitiría avanzar con el despido de alrededor de 100 trabajadores y la suspensión de otros 200 empleados. En este último caso, los afectados pasarían a percibir únicamente el 50% de sus salarios.

La posibilidad de que se concrete este esquema generó inquietud entre los trabajadores, que observan las medidas como una presión para deteriorar las condiciones laborales. Desde el sector aseguran que incluso empleados con más de diez años de antigüedad perciben ingresos insuficientes para cubrir el costo de la canasta básica.

El escenario contrasta con la historia de una firma que supo ser una de las mayores empleadoras de la región. En sus años de mayor actividad, Sadesa llegó a superar los 2.000 puestos de trabajo, mientras que actualmente mantiene una plantilla cercana a los 400 trabajadores entre operarios y personal administrativo.

La situación se produce además luego del cierre de establecimientos de la compañía en San Luis y Las Toscas, antecedentes que habían encendido señales de alarma sobre el proceso de reestructuración que atraviesa la empresa.

Otra empresa afectada por las medidas del gobierno de Milei

Entre los factores que explican la crisis, referentes del sector señalan cambios en la política de exportaciones que modificaron las condiciones de competencia para la industria del cuero. En particular, cuestionan las reformas impulsadas por el Ministerio de Desregulación que eliminaron la equiparación de retenciones entre el cuero crudo y el cuero procesado, una decisión que, según sostienen, favoreció la exportación de materia prima sin elaboración y redujo el valor agregado local.

A esto se suma una estrategia de relocalización productiva que la compañía viene desarrollando en distintos mercados internacionales en el último tiempo. Parte de sus operaciones fueron trasladadas hacia países como Tailandia, Paraguay y Vietnam, donde los costos de producción resultan más bajos que en Argentina.

Desde el sector cuestionaron las reformas impulsadas por el Ministerio de Desregulación.