Mar del Plata se prepara para recibir a miles de turistas en Semana Santa, pero La Feliz se encuentra atravesando una polémica. Y es que se aprobó la construcción de una mega torre de 35 pisos a solo 200 metros de la playa, en el barrio Stella Maris.
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El proyecto, conocido como Torre Malecón Alem, volvió al centro de la escena después de meses de idas y vueltas en la Justicia. Se trata de un edificio de 35 pisos y unos 136 metros de altura que se proyecta en una manzana clave de Stella Maris, delimitada por Alem, Falucho, Aristóbulo del Valle y Gascón. Por su tamaño y ubicación, generó polémica entre vecinos, organizaciones, empresarios y el propio Municipio.
El punto de quiebre llegó en 2026, cuando la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata decidió levantar la medida cautelar que frenaba el avance del proyecto. Con esa resolución, volvió a tener vigencia la ordenanza que habilita la obra, una normativa que introduce excepciones al esquema urbanístico habitual y permite construir mucho más alto de lo que se autoriza en esa zona residencial.
Asimismo, uno de los puntos que más preocupa es la densidad poblacional. Según advierten, en la torre viviría una cantidad de personas similar a la que hoy ocupa varias manzanas del barrio, algo que podría generar problemas en servicios, tránsito y calidad de vida.
Adiós a un chalet histórico de Mar del Plata
Además de la altura y la densidad poblacional, uno de los aspectos de la construcción de la mega torre que más debate genera es el impacto sobre el patrimonio. Dentro del terreno se encuentra el chalet María Frers de Mahn, conocido como Villa La Robla, una construcción de 1927 protegida por su valor histórico.
Según las autoridades del proyecto, el chalet será preservado y reconvertido para usos culturales y gastronómicos. También contempla otras dos vivienda del mismo estilo y valor arquitectónico, aunque en este caso sin protección formal, por lo que no se sabe con seguridad qué pasará con ellas.
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Organizaciones como Mirada Ciudadana y Surfrider Argentina, junto a vecinos del barrio, vienen manifestando su rechazo desde el inicio. Lo que plantean, en términos simples, es que este tipo de excepciones terminan cambiando las reglas del juego y afectan la identidad de Stella Maris.
