Milagros Sympson, nutricionista: "Consumir caldo de huesos puede ayudar a reducir el dolor y mejora la movilidad"

Rico en colágeno, minerales y aminoácidos, este alimento tradicional vuelve a ganar protagonismo por sus beneficios en la salud ósea, digestiva y articular.

15 de abril, 2026 | 15.22

En los últimos años, el caldo de huesos dejó de ser una preparación casera más para convertirse en un alimento cada vez más valorado desde el punto de vista nutricional. Su riqueza en colágeno, minerales y aminoácidos lo posiciona como una opción especialmente interesante para adultos mayores, una etapa en la que el cuerpo requiere mayor soporte para mantener su funcionamiento.

Según explicó la nutricionista Milagros Sympson en un reciente análisis "durante la cocción, el colágeno se transforma en gelatina, liberando aminoácidos como glicina, prolina y arginina, esenciales para la salud de la piel, las articulaciones y la digestión. Además, contiene minerales como calcio, magnesio, potasio y fósforo, importantes para la salud ósea y el equilibrio electrolítico".

Asimismo, sostuvo: "Son sustancias ampliamente estudiadas en relación con la osteoartritis y otras patologías articulares. Se ha demostrado, por ejemplo, que la ingesta de glucosamina y condroitina puede contribuir a la reducción del dolor y la mejora de la movilidad en casos leves a moderados de osteoartritis”.

Beneficios del caldo de huesos

Un aliado para las articulaciones y la movilidad

Uno de los principales aportes del caldo de huesos está vinculado al colágeno, una proteína que el cuerpo produce en menor cantidad con el paso de los años.

Este nutriente es clave para el mantenimiento de cartílagos y tejidos conectivos, por lo que su consumo puede contribuir a mejorar la movilidad y reducir molestias articulares. De hecho, el caldo contiene compuestos como glucosamina y condroitina, asociados a la salud de las articulaciones y al alivio del dolor.

En adultos mayores, esto resulta especialmente relevante, ya que muchas afecciones como la artrosis o la rigidez articular están directamente relacionadas con la pérdida de colágeno.

Mejora la salud intestinal y la absorción de nutrientes

Otro de los beneficios destacados tiene que ver con el sistema digestivo. Tal como señala la especialista, el caldo de huesos “tiene un impacto documentado en la salud intestinal”, ya que sus componentes ayudan a fortalecer la barrera del intestino.

Esto se debe a la presencia de gelatina y aminoácidos como la glicina, que favorecen la absorción de nutrientes y reducen la inflamación intestinal. En personas mayores, donde la digestión suele volverse más lenta o menos eficiente, este tipo de alimentos puede resultar más fácil de asimilar y contribuir a mejorar el aprovechamiento nutricional.

Propiedades antiinflamatorias y efecto reparador

El tercer eje clave que menciona la nutricionista es su potencial efecto antiinflamatorio. Gracias a los aminoácidos presentes en el caldo, como la glicina y la prolina, este alimento puede ayudar a reducir procesos inflamatorios en el organismo.

Además, al aportar minerales como calcio, magnesio y fósforo, contribuye al mantenimiento de la salud ósea, algo fundamental en edades avanzadas. Estos nutrientes no solo ayudan a fortalecer huesos, sino que también participan en funciones clave del metabolismo y del sistema muscular.

Cómo preparar caldo de huesos en casa

La preparación del caldo de huesos es sencilla, aunque requiere tiempo para lograr una buena concentración de nutrientes. Según detalla la nutricionista, el proceso consiste en hervir huesos, pueden ser de res, pollo o pescado, durante varias horas, idealmente entre 12 y 24, junto con verduras como zanahoria, apio, cebolla y condimentos.

También recomienda agregar un ácido, como vinagre, para facilitar la extracción de minerales durante la cocción. Una vez listo, se cuela el líquido y se puede consumir solo o utilizar como base para otras preparaciones.