Este 14 de febrero tiene lugar un nuevo Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, fecha que sirve para visibilizar y dar a conocer en detalle cómo es esta afección. Las cardiopatías congénitas son malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento y se estima que alrededor de 7.000 bebés nacen anualmente con algún tipo de afección cardíaca, una cifra alarmante para el sistema de salud de nuestro país.
Sin embargo, los avances médicos de las últimas décadas cambiaron el panorama y hoy la detección temprana puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Qué es una cardiopatía congénita: la importancia de su detección temprana
Las cardiopatías congénitas se producen cuando el corazón no se desarrolla de manera normal durante el embarazo. Algunas alteraciones son leves y no requieren intervención inmediata, pero otras pueden comprometer seriamente la circulación sanguínea y la oxigenación de órganos vitales.
Según especialistas en cardiología infantil, aproximadamente la mitad de los casos necesita cirugía durante el primer año de vida, aunque el pronóstico mejora notablemente cuando el diagnóstico se realiza antes del nacimiento.
En ese sentido, el control prenatal se transformó en una herramienta clave. A partir de la semana 20 de gestación, los estudios por imágenes permiten evaluar la estructura y el funcionamiento del corazón fetal.
El ecocardiograma doppler fetal, por ejemplo, brinda información detallada que años atrás era imposible de obtener y posibilita planificar el lugar y las condiciones del parto, así como el tratamiento posterior. Detectar a tiempo no solo reduce complicaciones, sino que también mejora la oxigenación cerebral del bebé y disminuye la morbimortalidad.
Los profesionales de la salud insisten en que “los controles médicos durante el embarazo salvan vidas”. La detección temprana no solo permite realizar cirugías cuando son necesarias, sino también organizar un seguimiento a largo plazo que acompañe el crecimiento del niño. Con tecnología disponible y equipos especializados, dos de cada tres casos pueden resolverse de forma favorable.
