La retención de líquidos es una molestia común que suele aparecer a partir de cierta edad. Tanto hombres como mujeres pueden experimentar hinchazón en piernas, tobillos, abdomen o rostro. Si bien los diuréticos suelen utilizarse para aliviar este problema, el yoga es una alternativa que, a través de posturas suaves y controladas, puede estimular la circulación, favorecer el drenaje linfático y contribuir a disminuir la sensación de pesadez.
5 posturas de yoga que ayudan a reducir la retención de líquidos
El yoga no reemplaza tratamientos médicos, pero puede convertirse en un recurso útil para eliminar la retención de líquidos. Y es que algunas posturas tienen beneficios directos sobre la circulación y la desinflamación. A continuación las compartimos.
Piernas arriba de la pared
Es una de las posiciones más recomendadas cuando hay sensación de piernas cansadas o hinchadas. Consiste en recostarse boca arriba y elevar las piernas apoyándolas contra una pared. Esta postura facilita el retorno venoso, lo que puede ayudar a reducir la inflamación en la parte inferior del cuerpo.
Perro boca abajo
Se trata de una postura clásica del yoga. Al generar una inversión parcial, favorece la circulación sanguínea y activa diferentes grupos musculares. También contribuye a aliviar la tensión en la espalda y las piernas.
Pinza sentada
Desde una posición sentada con las piernas extendidas, el torso se inclina hacia adelante. Esta postura estira la parte posterior del cuerpo y estimula la zona abdominal. Puede resultar útil en casos donde la retención de líquidos deriva en inflamación digestiva.
Puente
Se realiza acostado boca arriba, elevando la pelvis. Esta posición activa la circulación en la región pélvica y en las piernas, además de fortalecer la espalda. Ayuda a mejorar la movilidad y aliviar la sensación de pesadez corporal.
Torsión suave
Las torsiones benefician a la estimulación de los órganos internos. Ayudan a movilizar la zona media del cuerpo y pueden contribuir a procesos de eliminación, además de mejorar la flexibilidad de la columna.
Un buen momento para realizar estas posturas es a la noche, unas horas antes de acostarse a dormir, dado que al final del día es cuanta más retención de líquidos se tiene. Otra opción puede ser a la mañana, antes de comenzar la rutina, para ya favorecer la circulación y prevenir futuras molestias.
