Los trabajadores de una importante fábrica textil comenzaron reclamos por retrasos en los sueldos y malas condiciones laborales, algo que se volvió habitual en el contexto de crisis económica que vive el país desde que asumió Javier Milei.
Esto se dió en la empresa Norfabril SA, ex Cameron, donde los operarios realizaron varias protestas, medidas de fuerza por el presente que viven en la planta de Villa Mercedes, San Luis. En medio de la escalada del conflicto, la Dirección de Relaciones Laborales intervino y dictó la conciliación obligatoria para intentar destrabar la situación.
Los cerca de 85 trabajadores de la empresa vienen reclamando por una serie de irregularidades que, según denuncian junto a la Asociación Obrera Textil, afectan sus condiciones laborales. Entre los principales cuestionamientos figuran demoras en el pago de salarios, incumplimientos en la actualización de haberes de acuerdo con las paritarias vigentes y la decisión de postergar el pago del Sueldo Anual Complementario hasta septiembre u octubre.
Los empleados también denunciaron problemas vinculados al reconocimiento de certificados médicos, liquidaciones incorrectas de licencias, falta de pago de indemnizaciones y condiciones deficientes de higiene y seguridad dentro de la planta. A eso sumaron acusaciones de persecución laboral y maltrato hacia parte del personal.
La falta de respuestas concretas por parte de la compañía derivó en manifestaciones frente a la fábrica y en una medida de fuerza que involucró a aproximadamente la mitad de la plantilla. Los trabajadores incluso advirtieron que podrían profundizar las protestas con nuevas acciones si no aparecían soluciones.
Conciliación obligatoria ante el reclamo de los trabajadores
El conflicto fue escalando durante varias semanas y llegó a una instancia formal de negociación ante la Dirección de Relaciones Laborales. Tras tres audiencias previas sin acuerdo, las partes volvieron a reunirse en una extensa audiencia de mediación que se prolongó durante tres horas, donde se intercambiaron propuestas y contrapropuestas que finalmente fueron rechazadas por el gremio y los trabajadores.
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Frente a la falta de consenso, el organismo laboral provincial resolvió intervenir mediante la Resolución N° 215-DRL-2026, firmada por la directora Ivana Balmaceda Amestoy, y dispuso la conciliación obligatoria. La medida tiene una vigencia de 15 días hábiles desde su notificación y obliga a los trabajadores y a la Asociación Obrera Textil a cesar toda acción directa y retomar sus tareas habituales.
Como parte del procedimiento, la Dirección de Relaciones Laborales convocó a una nueva audiencia para el próximo 25 de junio, donde se buscará reanudar el diálogo y alcanzar un acuerdo que permita resolver un conflicto que mantiene en incertidumbre a decenas de familias vinculadas a una de las principales plantas textiles de Villa Mercedes.
