El grupo Volkswagen (VW) se encamina a protagonizar la mayor reestructuración en la historia del sector automotor global. Su presidente ejecutivo, Oliver Blume, advirtió este lunes a los empleados de la compañía que el gigante automotriz evalúa recortar otros 50.000 puestos de trabajo a nivel mundial. Esta drástica medida se sumaría al plan de ajuste de 50.000 despidos en Alemania que el grupo ya había anunciado previamente, elevando la cifra potencial a un total de 100.000 bajas.
La advertencia se filtró a partir de una entrevista publicada en la intranet de Volkswagen, a la que tuvo acceso el semanario alemán Der Spiegel. En el texto, Blume argumentó que los costos administrativos, de infraestructura y de apoyo al negocio de la automotriz están un 20% por encima de la media de sus competidores directos, lo que obliga a tomar medidas severas si la situación de gastos no cambia a corto plazo. "Como la mitad de esos costos corresponden al personal, un cálculo teórico —si los costos laborales no cambian— implicaría la eliminación de unos 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo", advirtió Oliver Blume en el comunicado interno.
La reestructuración de la empresa, que actualmente emplea a unas 660.000 personas en todo el planeta, amenaza de forma directa el futuro industrial de Alemania. Blume fue tajante respecto a la viabilidad de sus centros de producción y admitió que, bajo las condiciones actuales de competitividad, la firma no puede garantizar que las plantas de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm sigan operando más allá de 2030.
De confirmarse la totalidad de los despidos proyectados, el ajuste de Volkswagen superará con creces la histórica reducción de 50.000 puestos que implementó la estadounidense General Motors tras declararse en bancarrota en el año 2009.
La semana pasada, la compañía ya había adelantado que reducirá su capacidad de producción global a 9 millones de vehículos anuales con el objetivo de adaptarse a la desaceleración del mercado y al avance de la competencia de las marcas chinas de autos eléctricos. Como parte de este repliegue estratégico, Volkswagen achicará su oferta de modelos a la mitad (un recorte del 50% en su catálogo) para concentrar sus recursos financieros únicamente en los segmentos comerciales más atractivos y rentables del mercado mundial.
Con información de la Agencia Deutsche Welle.
