Desde hace varios años las chaquetas amarillas representan un problema para el turismo en el sur del país, ya que es común verlas durante el verano en Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de Los Andes, y en provincias como Santa Cruz y Chubut. Se trata de la avispa Vespula germanica, una especia no nativa e invasora, pero calificada como "carnívora" por su ataque instantánea.
Es originaria de Eurasia y el Norte de África, y está presente en casi todas las regiones del planeta. Además, a lo largo de su historia se registraron los efectos dañiños sobre las personas. Hace unos días se viralizó la experiencia de una turista que se encontraba en el Lago Villarino, provincia de Neuquén, y fue picada por la chaqueta amarilla.
Valentina Borelli (28), estudiante de ingeniería agronómica de Caballito, contó que la avispa le picó en la cabeza cuando bajaba el sol, cerca de las 20.30. Ella se había dirigido a un árbol donde había dejado sus pertenencias cuando cientos de chaquetas volvían al panal, sin percatarse de que había uno previamente.
La joven contó que tras la picadura sentía "como un fuego" que le bajaba por la cara. Unos 20 minutos después, su axila y gran parte de su cuerpo estaba llena de ronchas y sus ojos se hinchaban a medida que pasaban los minutos. Finalmente, fue asistida en el Hospital Doctor Ramón Carrillo de San Martín de Los Andes, donde permaneció tres horas en observación hasta que bajó la inflamación.
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Cómo actúan las chaquetas amarillas
A diferencia de otros insectos como los tábanos o la mosquita, la avispa no reacciona si se las molesta, sino que pican si se sienten invadidas o se las toca. Por ende, hay que tener cuidado con los nidos y observar la zona y los árboles de hacer alguna acción, como armar una carpa, dejar pertenencia o sentarse a tomar unos mates.
Los especialistas seguran que las chaquetas amarillas tienen facilidad para encontrar sitios donde reproducirse, como Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de Los Andes, especialmente durante el verano. Por lo tanto, los turistas que visiten la zona y realicen actividades como trekking, excursiones o acampe en zonas agrestes, que suelen estar lejos de hospitales y campamentos sanitarios, deberán tomar precauciones, como llevar mapas descargados y un botiquín de primeros auxilios.
Cómo prevenir la picadura de las chaquetas amarillas
Algunas recomendaciones del Grupo de Ecología de Poblaciones de Insectos (GEPI) son:
- Mirar el piso, prestar atención y no abrirse de las sendas marcadas.
- Llevar ropa clara: los colores oscuros atraen a los insectos.
- No usar perfumes e intentar minimizar el olor de desodorantes.
- Consultar un alergista si existe predisposición genética
- Asegurar una fuente de alimento al momento del asado: tirar jamón o salame a un costado es una opción.
Cómo identificar a las chaquetas amarillas
La chaqueta amarilla es reconocible a simple vista porque posee una línea amarilla en su cabeza y debajo de uno de sus ojos. Además, tiene manchas negras ubicadas en su abdomen. En tanto, suele hacer nidos en el suelo y en algunos huecos de los árboles.
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Esta avispa puede producir picaduras y mordeduras muy dolorosas a tal punto de causar graves afecciones en sus víctimas humanas gracias al funcionamiento de su aguijón. Se alimenta, en mayor medida, de insectos y ataca a las personas si se siente amenazada.
Los investigadores que estudian a la especie recomiendan quedarse quietos y llamarle la atención lo menos posible. Bajo ninguna circunstancia, hay que intentar ahuyentarlas o pegarles.
“Lo más urgente dada la alta frecuencia de ataques a seres humanos es que nosotros mismos aprendamos a conducirnos de modo tal que si está cerca nuestro, no estimulemos su reacción”, indicó Francisco Javier Sola, Becario Posdoctoral en el Laboratorio de Recursos Agroforestales.
