Hito: un aguará guazú será monitoreado a través de un collar satelital

Por primera vez en la Argentina, científicos le colocaron un collar satelital a una hembra con el fin de conocer sus movimientos, presas y toda información que se de vital importancia para su protección y conservación.

11 de mayo, 2026 | 17.15

Un ejemplar de aguará guazú fue liberado en el Parque Nacional Ansenuza, provincia de Córdoba, y será monitoreado por primera vez. Esto marca un paso inédito para la conservación de la fauna argentina, ya que permitirá conocer más sobre este emblemático animal que habita Sudamérica.

El animal fue equipado con un collar de seguimiento satelital que permitirá monitorear sus pasos, hábitos de alimentación y su desplazamiento dentro del ecosistema con el objetivo de profundizar el conocimiento sobre la especie y mejorar las estrategias para su protección. Este proyecto es llevado adelante de manera conjunta por Aves Argentinas, la Administración de Parques Nacionales (APN) y la Secretaría de Ambiente de Córdoba, en el área del parque nacional.

Durante más de un año detectaron en varias oportunidades a una pareja de aguará guazú en el área, así que lograron capturar a una hembra de aproximadamente tres años a la que le colocaron un collar satelital. Además, verificaron que se encuentra en excelente estado de salud y fue liberada nuevamente en su hábitat. El monitoreo también permitirá conocer sobre su comportamiento reproductivo y áreas de cría.

Qué es un aguará guazú

El animal tiene presencias en las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, norte de Santa Fe y Córdoba, este de Santiago del Estero y sur de Misiones. Está catalogado a nivel nacional como especie amenazada y está incluido en diferentes programas y políticas de conservación de la fauna silvestre.

El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica y un habitante característico de pastizales, bañados y esteros del centro y norte argentino. Su principal amenaza es la destrucción de su hábitat natural. También lo es el comercio ilegal y su captura como mascota, el atropellamiento en rutas y caminos, y la caza, ya que lo consideran una especie perjudicial por alimentarse de animales de granja pequeños.

El rol ecológico del aguará guazú

El aguará guazú, cuyo nombre científico es Chrysocyon brachyurus, cumple roles ecológicos de importancia. Se trata de una especie sensible a los disturbios en el paisaje, por lo que su presencia en ambientes suele indicar que están bien conservados.  Como que se alimenta de animales pequeños, insectos y frutos, contribuye al equilibrio del ecosistema y a la dispersión de semillas. 

La captura y liberación de la hembra

Para colocarle el collar, el equipo técnico usó jaulas trampas especialmente diseñadas para capturas al animal sin causarle daño. Luego de ser retenida, se realizaron controles sanitarios, toma de muestras y mediciones generales, para ser liberada posteriormente a fines de abril.

El equipo también aclaró que los collares no interfieren con su comportamiento natural ni con su vida cotidiana. El Parque Nacional Ansenuza garantiza el marco de protección necesaria para implementar este tipo de acciones de monitoreo e investigación que les permite fortalecer la conservación de la especie, sobre todo en Córdoba donde fue declarada Monumento Natural.