Corría el 25 de mayo de 1945 cuando una locomotora humeante entró por primera vez a la estación de Esquel, en Chubut. Ese día se completaba un tendido de 402 kilómetros que unía la ciudad con Ingeniero Jacobacci, en Río Negro, donde el pequeño tren de trocha angosta se conectaba con la Línea Sur. Desde entonces, La Trochita nunca dejó de rodar.
Hoy, convertido en un clásico del turismo patagónico, el Viejo Expreso Patagónico ofrece al menos dos salidas semanales desde Esquel hasta la Estación Nahuel Pan. El recorrido insume tres horas en total, con una parada para visitar la feria Tokom Topayim, organizada por la comunidad mapuche-tehuelche local, y una feria de artesanos que se arma especialmente cuando el tren llega.
Máquinas centenarias y vagones belgas
Lo que hace único a La Trochita es su material rodante. Las locomotoras son de dos marcas emblemáticas: las Baldwin, fabricadas en Filadelfia, y las Henschel, de Cassel, Alemania. Todas datan de 1922. Los vagones de pasajeros son de origen belga y también de ese año. Una de las postales más características es la pequeña salamandra de hierro fundido que calefacciona cada coche, un detalle que los viajeros más veteranos recuerdan con nostalgia.
Originalmente, las máquinas se impulsaban con carbón. Luego fueron reconvertidas a fueloil. La más moderna de la flota, la N° 114, restaurada en los talleres de Esquel, ahora funciona con gasoil, lo que reduce las emisiones y la acerca a los estándares ambientales actuales.
Durante el viaje, guías especializados cuentan la historia del tren y de la región. No es raro que algún músico se suba a recorrer los vagones con su instrumento. Además, uno de los coches tiene una pequeña cafetería para tomar algo caliente mientras el paisaje de estepa y cordillera desfila por las ventanas.
En la Estación Nahuel Pan, además de las ferias, se puede visitar el Museo de Culturas Originarias, donde se exhibe la historia de los pueblos mapuche y tehuelche de la zona. También hay opciones de turismo rural comunitario para quienes quieran quedarse más tiempo y conocer la vida en la meseta.
MÁS INFO
Horarios y cómo comprar los tickets
La frecuencia de salidas varía según la época del año. En temporada alta, puede haber hasta 12 salidas semanales. Se recomienda comprar los pasajes con anticipación, tanto en la boletería de la estación Esquel como en las agencias de turismo locales. También es posible adquirirlos online a través del sitio oficial: latrochita.org.ar.
La Trochita no es solo un tren. Es una máquina del tiempo que sigue corriendo después de más de ocho décadas, llevando a los viajeros a una velocidad pausada, como para que el paisaje y la historia tengan tiempo de contarse solos.
