Una histórica empresa textil de Catamarca despidió a 80 trabajadores por WhatsApp

Los trabajadores de Sabri recibieron la triste comunicación a través de mensajes, en lugar de telegramas laborales u otros mecanismos formales. El conflicto también volvió a poner sobre la mesa reclamos demoras en el pago de salarios y horas extras. 

06 de agosto, 2026 | 12.46

En medio de la crisis económica que atraviesa el país por las políticas del presidente Javier Mileila histórica empresa textil Sabri despidió a 80 trabajadores de su planta ubicada en Recreo, Catamarca, mediante mensajes enviados por WhatsApp. La decisión generó un fuerte malestar entre los empleados y sus representantes, quienes cuestionaron la legalidad del procedimiento, mientras que la firma aseguró que es una "medida de reorganización profundamente dolorosa".

Los despidos impactaron de lleno en las familias de la localidad catamarqueña, donde la compañía llegó a emplear a más de 350 personas y se consolidó como uno de los principales motores económicos de la región. La empresa, fundada en 1984, confecciona indumentaria para marcas nacionales e internacionales, entre ellas Zara, Puma y Kosiuko.

Más allá del número de cesantías, la modalidad elegida para notificarlas fue uno de los aspectos que más polémica generó. Los trabajadores recibieron la comunicación a través de mensajes, en lugar de telegramas laborales u otros mecanismos formales. Los abogados de los empleados sostuvieron que el procedimiento buscó evitar la vía legal de notificación y cuestionaron la validez de las comunicaciones.

El conflicto también volvió a poner sobre la mesa reclamos que se arrastraban desde hacía meses. Entre ellos mencionaron demoras en el pago de salarios y horas extras, exigencias de producción que calificaron como excesivas y condiciones laborales deficientes. Además, aseguraron que antes de los despidos la empresa ya había implementado medidas como rotación del personal, adelanto de vacaciones y paradas técnicas por acumulación de stock.

Frente a la repercusión del caso, la empresa emitió un comunicado firmado por Martín Brieva, integrante del directorio, en el que descartó un cierre definitivo de la planta. "Queremos ser claros, el cierre no es hoy una decisión adoptada ni el objetivo que persigue esta empresa", afirmó la firma.

Según la compañía, la crisis responde a una combinación de factores, como la caída del consumo interno, el incremento de las importaciones de indumentaria provenientes de países como China, Brasil e Indonesia, la presión tributaria y financiera y la desaparición de proveedores nacionales de hilados. También señaló que los extensos plazos de pago impuestos por las grandes cadenas comerciales afectaron seriamente su liquidez.

El caso de Sabri se suma a las dificultades que atraviesa buena parte de la industria textil argentina. Según datos oficiales, el sector opera con niveles de utilización de la capacidad instalada inferiores al 45%, mientras que distintos informes empresariales advierten una caída sostenida de las ventas, una retracción de la producción y la pérdida de miles de puestos de trabajo en los últimos meses.

Cierra un histórico local de indumentaria del Conurbano por la crisis de Milei

Un negocio de ropa del Conurbano bonaerense anunció su fin. Se trata del local Up Store de Lomas de Zamora que se despide a finales de agosto por el mal contexto económico y la apertura de importaciones, sobre todo de ropa que llega desde China a precios muy bajos. En el lugar apuntaron por la calidad de esos productos y anunciaron que liquidarán el stock durante el último mes.

"Hace 36 años abrí las puertas de mi primer local en Lomas de Zamora con un propósito clarísimo, ofrecerles no solo prendas, sino una curaduría pensada, una atención humana y una experiencia única apenas cruzaras la puerta", comenzó la dueña del local en un video de Instagram donde comentaba sobre el cierre.

En esa línea, sumó: "A lo largo de las décadas nos movimos por todo Lomas, buscando siempre espacios amplios y hermosos donde pudieran sentirse cómodas, bien asesoradas y atendidas. El mundo cambia, los tiempos corren rápido y el mercado tiene nuevas reglas. Para nosotros la esencia no se negocia, por eso decidimos que es momento de transformarnos".

"Quiero contarles que nos despedimos del espacio de la calle Loria, esta casona hermosa que hace 15 años armamos desde cero. Despedirnos es muy movilizante. Este proyecto fue mi primer gran impulso, donde desarrollé y vi crecer cada marca que representé en Lomas de Zamora", agregó hablando del cierre del local.

Al respecto sostuvo que "cerrar este ciclo es una decisión muy pensada, en un mercado que a veces parece correr solo detrás del precio, lo cual es agotador". "Y yo no puedo vender algo en lo que no creo, ni que yo misma usaría", añadió puntualizando sobre la calidad de la indumentaria que ingresa exportada.