Grieta educativa: 4 de cada 10 adultos del sur de CABA no terminaron el secundario

Un exhaustivo informe del Partido Integrar revela que la frontera educativa de la Capital Federal se profundiza. Mientras el Norte alcanza niveles de escolaridad europeos, en las Comunas 4 y 8 la deserción, la sobrepoblación escolar y la falta de títulos superiores condenan a la precariedad laboral.

13 de mayo, 2026 | 12.03

El nivel educativo de los porteños no es una estadística uniforme, sino el reflejo de una Ciudad partida en dos. Según un reciente informe elaborado por el Partido Integrar, la brecha educativa entre el norte y el sur se ha consolidado como un problema estructural que condiciona el futuro laboral de miles de vecinos.

El estudio, basado en datos del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad (IDECBA) del año 2025, advierte que las comunas 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya) y 8 (Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano) concentran los indicadores más críticos de escolaridad. Uno de los datos más alarmantes del informe se encuentra en la finalización de los estudios medios. Mientras que en el promedio de CABA el 16,9% de los adultos de 25 años o más no completó el secundario, en el Sur la cifra se dispara.

En la Comuna 4, el porcentaje de adultos con secundario incompleto es del 33,8%, mientras que en la Comuna 8 alcanza el 39,4%. En términos prácticos, en sectores del sur porteño casi 4 de cada 10 adultos no cuentan con el título secundario, una cifra que duplica la media de la Ciudad. La distancia entre los barrios también se mide en el tiempo que los ciudadanos permanecen dentro del sistema educativo.

 

En toda la Ciudad, el 57,4% de la población alcanza los 14 años o más de escolaridad. Sin embargo, en la Comuna 8, apenas el 27,1% llega a ese nivel. En contraste, las comunas del Norte muestran un escenario de abundancia académica: en las comunas 13 y 14 el 77 de la población tiene 14 años o más de estudio y en la comuna 2 se registra un 75,1% de escolaridad prolongada. Esta brecha se traduce en una diferencia de hasta 5 años en la mediana de escolaridad entre un vecino de la Comuna 8 (12 años de estudio) y uno de la Comuna 2 o 14 (17 años de estudio).

 

Según el informe del Partido Integrar, la brecha educativa del Sur porteño ya dejó de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en un problema estructural de la Ciudad. “Esto no es sólo un dato educativo: anticipa más informalidad, empleos de menor calidad y más dificultad para absorber shocks económicos. Este indicador puede funcionar como un ‘golpe de vista’ muy fuerte y retraso relativo del Sur”, destaca el estudio del partido presidido por el ex legislador Daniel Amoroso.

El informe de Integrar también pone el foco en la oferta educativa y la demanda demográfica. En la Ciudad existen 2.143 unidades educativas, con un promedio de 355 jóvenes de hasta 19 años por cada una. No obstante, el Sur presenta un sistema mucho más tensionado. La Comuna 8 es el caso más crítico, con 609 jóvenes por unidad educativa, casi el doble que en la Comuna 2, donde la relación es de solo 234 jóvenes. Esta saturación sugiere que, precisamente donde hay mayores necesidades sociales, el sistema educativo se encuentra más exigido.

Desde el Partido Integrar subrayan que este rezago educativo no es solo un número, sino un predictor de desigualdad social. "En las comunas 4 y 8 hay más gente con escolaridad incompleta y mucha menos con escolaridad prolongada, lo que consolida el diagnóstico de rezago relativo del Sur", marcan.

Esta falta de titulación se traduce en menos oportunidades laborales, mayor exposición a trabajos precarios e informales y una brecha de ingresos que tiende a perpetuarse de generación en generación. El informe concluye que una verdadera igualdad de oportunidades requeriría volcar mayores recursos educativos allí donde la presión demográfica y las carencias sociales son más profundas.