Furor por el increíble caribe brasileño que todos los viajeros quieren conocer

Conocé los secretos para disfrutar de estas playas de arena blanca y mar cristalino en Río de Janeiro sin las multitudes. ¿Querés saber cuándo y cómo visitarlas para vivir la mejor experiencia?

23 de abril, 2026 | 11.20

Las Prainhas do Pontal do Atalaia, ubicadas en Río de Janeiro, son un verdadero paraíso que muchos llaman el "Caribe brasileño" por sus playas de arena blanca, aguas cristalinas y morros verdes que decoran el paisaje. Este destino se volvió muy popular gracias a videos virales en redes sociales que despertaron la curiosidad de viajeros argentinos y de todo el mundo.

Muchos turistas llegan a estas playas tomando excursiones desde Buzios, a 42 kilómetros, o desde la cercana Arraial do Cabo, conocida como la Capital Nacional del Buceo en Brasil, ubicada a solo 5,6 kilómetros. Sin embargo, detrás de la belleza de este rincón se esconden consejos para disfrutarlo mejor y evitar el agobio de las multitudes.

Charly, uno de los creadores del proyecto @rioparaargentinos en Instagram, YouTube y TikTok, que brinda recomendaciones para argentinos en Río de Janeiro, contó que "estas playas son nuestras preferidas en Arraial do Cabo. Tienen un encanto difícil de explicar... Se hicieron famosas, principalmente, por los videos en las redes, y su escalera ya es conocida por todos".

Además, destacó ante Clarín que "las playitas de Pontal do Atalaia siempre están en la lista de las más lindas de Brasil y, realmente, el color del mar es impresionante. Por eso le dicen el Caribe brasileño". Aunque aclaró que "el mar no es cálido, en ninguna época del año. Pero el otoño es nuestra época preferida para visitar la zona, porque hace calor para disfrutar de un día de playa y llueve menos. Los meses como abril, mayo y junio son muy buenos para visitar este lugar".

Cómo visitar las playas escondidas de Río de Janeiro

Uno de los principales desafíos para los visitantes es cómo llegar a Pontal do Atalaia. Charly explicó que "no es lo más sencillo del mundo llegar a esta playa. Por eso, la mayoría de la gente contrata una excursión embarcada de un día desde Arraial do Cabo". Sin embargo, el problema es que todas las excursiones llegan a la misma hora y acumulan a mucha gente, lo que puede arruinar la experiencia.

Estas excursiones suelen partir desde Praia dos Anjos y recorren varios puntos, como la Gruta Azul, Praia do Farol en la isla del Farol, Praia do Forno y finalmente Pontal do Atalaia, que suele estar muy llena cuando llegan los grupos. Por eso, para evitar las multitudes, Charly y Naty, su compañera en @rioparaargentinos, sugieren dos alternativas.

Las Prainhas do Pontal do Atalaia son un verdadero paraíso y están ubicadas cerca de Río de Janeiro.

La primera es ir muy temprano, entre las 8 y 9 de la mañana, a Praia dos Anjos para tomar un taxi boat hacia las Prainhas de Pontal do Atalaia. Naty afirmó que "al llegar antes que las excursiones, la playa está tranquila, sin la música alta y sin tanta gente".

La segunda opción es llegar por tierra, con un taxi o un auto alquilado, aunque hay que prestar atención porque los lugares para estacionar son limitados y el camino es angosto. Charly señaló que "si vas por vía terrestre, hay que bajar las escaleras, que son muy largas y se hicieron famosas en las redes también... Incluso hay gente que llega caminando".

Aunque prefieren ir temprano en barco taxi, Charly aclaró que "ir en excursión es divertido también. Si alguien tiene poco tiempo y quiere conocer varias playas, es una buena manera de conocer además Praia do Forno y Praia do Farol, que están muy cerca".

Para quienes planean una visita más tranquila, lo ideal es hacer base en Arraial do Cabo, donde se encuentran más de 200 puntos de inmersión y numerosos naufragios que atraen a buceadores durante todo el año. Entre los lugares más populares para el buceo están Praia do Forno, Praia do Farol y, por supuesto, Prainhas do Pontal do Atalaia.

La región de Arraial do Cabo tiene una historia que se remonta a un millón de años, cuando tres antiguas islas se unieron al continente formando el cerro Mirante, el cerro Forno y Pontal do Atalaia. Además, estudios arqueológicos revelan que antes de la llegada europea existían unas 50 aldeas tupinambá que vivían de la pesca, la caza y la agricultura.

Actualmente, la pesca sigue siendo la principal actividad económica y cultural de Arraial do Cabo. Los pescadores mantienen técnicas artesanales tradicionales, como el uso de redes de cerco desde canoas, vigiladas por un observador en tierra para detectar bancos de peces.

En el centro histórico, la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, que data de 1506, fue escenario de la primera misa en la zona y está ubicada junto al monumento que conmemora la llegada de Américo Vespucio en 1503, un testimonio del rico patrimonio cultural que acompaña a este destino natural.