Habló el acusado por el femicidio de Magalí Vera y pidió "disculpas": el caso del accidente en auto fingido

El femicidio de Magalí Vera ocurrió el 1 de diciembre de 2024. La familia de la víctima pidió la pena máxima para el presunto homicida. 

08 de abril, 2026 | 17.59

Magalí Vera fue asesinada por su pareja Javier Cerfoglio en diciembre de 2024, según la investigación que analiza el crimen. Ambos habían sido encontrados hundidos en el Río Quequén, en el partido bonaerense de Necochea: ella había fallecido y su cuerpo tenía signos de violencia. Por tanto, los investigadores comenzaron a indagar a Cerfoglio como principal acusado. 

A casi 500 días del femicidio de Magalí, el presunto asesino habló por primera vez sobre el hecho desde la cárcel de Batán, ubicada en Mar del Plata, donde podria cumplir una condena de prisión perpetua, solicitada por la fiscalía que investiga el caso y la querella. 

Cerfoglio hizo uso de la palabra en la última audiencia del juicio en su contra y, en primera instancia, le pidió "disculpas" a su hijo Benjamín. Además, sostuvo que no había declarado antes porque "no se lo permitían". 

"Quiero pedir disculpas, primero y principal a mi hijo Benjamín, por esa madrugada de dolor inmenso que le produje a muchas personas", expresó ante la jueza. Acto seguido, Cerfoglio se refirió a Magalí: "Quiero dejar en claro que yo la amé, la amaba y la amaré toda mi vida a Magalí, fue la mujer de mi vida, la madre de mi hijo". 

Cerfoglio dijo, en relación al asesinato, que hubiera querido que "no terminara así" y que en la investigación "hay muchas mentiras". 

La investigación por el femicidio de Magalí Vera

El hecho tuvo lugar el 1 de diciembre de 2024. Cerfoglio y Vera habían ido a un casamiento en Necochea. Luego de la fiesta, la pareja que llevaba una relación de 14 años se fue en un auto Honda Fit de color rojo y, a mitad de camino, el imputado comenzó a atacar brutalmente a la mujer.

Una cámara de seguridad encontrada por la Policía Científica de Necochea permitió identficar al agresor dándole al menos 30 patadas a la víctima en plena vía pública. El hombre depositó el cuerpo en el baúl del automóvil y lo llevó hacia el Río Quequén, donde arrojó el coche al agua. 

La investigación de la Fiscalía pudo confirmar que luego de 28 minutos sacó el cuerpo de Magalí y le causó muerte por asfixia. Sin embargo, la autopsia pudo confirmar que los salvajes golpes que había recibido antes la víctma. Se constató que la mujer tenía fractura expuesta del tabique nasal, lesiones múltiples y una hinchazón extrema en la cabeza.

Juan Manuel Iovine, el abogado de la querella, pidió prisión perpetua por tratarse de un acusado que tenía vínculo con la víctima sumado a los agravantes de ensañamiento, alevosía y violencia de género.