Si estás pensando en aprovechar el próximo fin de semana largo de marzo para desconectar, Cobquecura es una joya poco conocida que tenés que tener en cuenta. Esta comuna costera, ubicada en la Región de Ñuble, en el centro-sur de Chile, combina a la perfección paisajes naturales, historia local y tranquilidad para quienes buscan un escape sin multitudes.
Uno de los imperdibles de Cobquecura es el Santuario Natural Islotes Lobería e Iglesia de Piedra, un área protegida desde 1992. Allí se pueden observar grandes formaciones rocosas que emergen del océano y una colonia de lobos marinos de un pelo que habitan el lugar sin ser molestados, ofreciendo un espectáculo natural fascinante.
La Iglesia de Piedra, una formación rocosa moldeada por la erosión marina, se destaca especialmente en marea baja, cuando se abre como un gran arco hacia el mar. Los visitantes suelen aprovechar para disfrutar las vistas panorámicas y el relajante sonido de las olas golpeando las piedras, un paisaje que invita a la contemplación y el descanso.
Las playas de Cobquecura, como la principal y Playa Rinconada, cuentan con extensas franjas de arena fina ideales para largas caminatas, sesiones de fotos o simplemente relajarse. Además, el litoral es perfecto para quienes quieran practicar surf o disfrutar del paisaje con total tranquilidad, lejos del bullicio de los destinos más populares.
El pueblo, con su casco histórico bien conservado, ofrece una muestra auténtica de la arquitectura tradicional chilena, plazas y espacios para conocer su cultura local. También es una oportunidad para probar mariscos frescos y productos agrícolas de la zona, lo que suma un atractivo gastronómico a la visita.
Marzo es un mes ideal para conocer Cobquecura, ya que el clima sigue siendo agradable y las temperaturas suaves facilitan recorrer sus playas y senderos sin apuros. Un fin de semana largo permite disfrutar con calma de los roqueríos, la fauna marina, el pueblo y la excelente gastronomía local, haciendo de esta escapada una experiencia completa y revitalizante.
El "Caribe" chileno de aguas cristalinas que pocos conocen
Si sos de los que buscan destinos poco masivos para disfrutar de la playa, hay un lugar que puede ser tu próximo lugar favorito. Ubicada en la región de Valparaíso, esta playa se ganó el apodo de “caribe chileno” por sus aguas de un azul turquesa y verde esmeralda que parecen sacadas de otro continente.
Muchas veces cuando argentinos y mendocinos cruzan a Chile en verano, eligen Viña del Mar, Reñaca o La Serena como destinos clásicos. Sin embargo, a menos de una hora de Viña, Las Cujas ofrece un rincón costero que combina dunas, vegetación típica y un mar de colores impresionantes, ideal para escapadas de fin de semana o paseos de día.
La particularidad de esta playa radica en la composición de su arena y la poca profundidad de algunas bahías, lo que permite que la luz solar penetre y refleje esos tonos que recuerdan a playas del Caribe o el Mediterráneo. Es un verdadero espectáculo natural que sorprende a quienes la visitan. En cuanto al mejor momento para conocer Las Cujas, los expertos recomiendan la primavera tardía y el verano austral, desde noviembre hasta marzo.
