"Nuestro trabajo sirvió para que los familiares pudieran contar su historia. Trabajamos contra el tiempo", relató Virginia Urquizu, coordinadora de la Unidad de Casos de Identificación de soldados caídos en Malvinas del Equipo de Antropología Forense (EAAF), sobre su trabajo en la identificación de cuerpos de conscriptos asesinados en el conflicto bélico con Gran Bretaña en las islas.
"Muchísima gente no conocía la existencia de tumbas en el cementerio argentino de Darwin con una placa que tenían la inscripción 'soldado argentino solo conocido por Dios'. Esto implica la necesidad de poder poner nombre a esas placas y es un proceso muy largo, muy difícil. Estamos hablando de soldados, ex combatientes, caídos, que habían sido enterrados al poco tiempo de terminada la guerra", señaló Urquizu en una entrevista en El Destape AM 1070.
Según explicó, los solados caídos fueron enterrados con esas inscripciones "porque no habían podido ser identificados ni por elementos personales ni por nada que permitiera una identificación". En ese sentido, informó.que "en el cementerio argentino de Darwin, de las 230 sepulturas, había 121 con esa placa"
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"Durante muchos años, ex combatientes, familiares, organizaciones, es decir, la demanda social, fue la que movilizó a que se llegue a un acuerdo entre Gran Bretaña y Argentina para poder llevar a cabo el trabajo de identificación de estos restos, que no estaban en fosas comunes, sino que estaban en tumbas individuales O sea, habían sido colocados cada uno en una tumba", indicó.
Sin embargo, señaló que "fueron las autoridades inglesas las que hicieron esos entierros con esas placas"
"Hay un coronel británico que hasta el día de hoy colabora muchísimo con lo que resta todavía por hacer, que es el que llevó a cabo la recolección de estos cuerpos en territorio, en los diferentes lugares donde habían sido enterrados, muchas veces por los propios compañeros de trinchera. Él es quien hace ese camino de búsqueda en cada uno de los montes donde se habían dado las batallas. Identificó a los que pudieron identificar ya los que no pudieron identificar les colocó esta placa. Y cuando los enterró, lo hizo de una manera esperando que el Estado argentino brinde la información necesaria para que esos soldados puedan ser identificados", relató.
Y cerró: "Esto pasó recién en el año 2012, cuando el Poder Ejecutivo le pide a la Cruz Roja la intermediación para que los dos países puedan ponerse de acuerdo y llevar a cabo esta tarea humanitaria que no buscaba otra cosa más que la identificación de esos cuerpos y que los familiares, cuando iban a Darwin, podían tener la tumba y no eligieran una tumba al azar como pasaba en cada uno de sus viajes".
