Vecinos del complejo Estación Buenos Aires de Parque Patricios quisieron ingresar a sus hogares para evitar que una retroexcavadora haga movimientos en los escombros tras el derrumbe del martes pasado y efectivos de la Policía de la Ciudad intentaron frenarlos. Un vecino fue golpeado y retenido por agentes, pero luego fue liberado. Los damnificados piden que la fiscal a cargo se presente en el lugar.
Según los vecinos, la Fiscalía había prohibido el ingreso de las maquinarias al lugar, sin embargo, una retroexcavadora ingresó al lugar del derrumbe. Esto provocó la indignación de los damnificados, que solo pudieron regresar cinco minutos a sus hogares desde el martes.
"Tiene que venir la fiscal para proteger una escena donde una constructora ahorró materiales o diseñó mal algo o ejecutó mal una obra y fruto de eso se aplastaron 65 autos, hay 300 familias en la calle", dijo un vecino en diálogo con C5N.
Desde el Gobierno de la Ciudad detallaron a El Destape que la empresa constructora se presentó "para el apuntalamiento de los edificios" con la autorización de la administración del complejo. "Hoy se realizó un reconocimiento de todo el aérea y la empresa Constructora Sudamericana S.A (Cosud) comenzó con las tareas de una retroexcavadora retirando el material derrumbado para comenzar con el apuntalamiento mediante estructuras tubulares", se agregó.
Cerca del mediodía, los vecinos comenzaron a agruparse cerca de un vallado que desplegó la Policía de la Ciudad en la esquina de Miravé y Mafalda y a pedir la presencia de la fiscal María del Rosario Selvatici, de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°31. "Que venga la fiscal, que venga la fiscal", gritaban y golpeaban la valla.
Incidentes entre la policía y los vecinos
La tensión llegó a su máximo punto cuando un vecino quiso ingresar a los edificios y fue obstruido por tres oficiales, que lo arrojaron al suelo, lo redujeron por varios segundos y luego lo soltaron. El hecho quedó registrado por distintos canales. "No puedo ni hablar", dijo después visiblemente consternado.
Luego de estos hechos, la Ciudad de Buenos Aires difundió un comunicado en el que asegura que había informado en el día de ayer sobre los trabajos que se iban a a realizar esta mañana. Dichos trabajos son parte de un "plan de acción" que presentó Cosud para abordar la situación.
"Realizar las tareas necesarias para un apuntalamiento estructural de la zona afectada; ejecutar una demolición controlada de las zonas no afectadas; intervenir la zona para limpiar los escombros generados por el derrumbe y las obras; realizar un análisis estructural", detalló el Gobierno porteño.
También indicaron que Cosud contrató "un ingeniero estructuralista" que ya llevó adelante "una inspección preliminar" con el objetivo de "planificar los trabajos a realizar.
Además, el Gobierno porteño informó que gestionó ante el Banco Hipotecario y el Banco Ciudad el "stop debit de las cuotas de los créditos" de los dueños de los departamentos afectados. En tanto, la paralización del pago de las expensas fue un pedido del que aún "se espera respuesta".
Desde el derrumbe, la mayoría de los vecinos fueron reubicados por el gobierno de la Ciudad en hoteles porteños, mientras que otros se alojaron en casas de familiares. "Evidentemente esto da para largo. Necesitamos que alguien nos diga qué va a pasar. Necesitamos saber dónde vamos a vivir", planteó otra vecina.
Los damnificados habían convocado para esta tarde una movilización hacia la Casa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en Uspallata 3160, para pedir respuestas de la empresa Cosud S.A., encargada de la construcción de las viviendas.
