Se encontró una pira funeraria de 9500 años en África: cómo era este ritual milenario

Un estudio reciente aporta pruebas inéditas de prácticas de cremación en tiempos prehistóricos y subraya el alto grado de complejidad cultural de los grupos humanos que habitaron la región hace miles de años. Esto cambia la interpretación histórica sobre el desarrollo social y ritual de estas comunidades antiguas.

03 de febrero, 2026 | 12.51

Un hallazgo arqueológico en las inmediaciones del monte Hora, una imponente formación granítica que sobresale del paisaje, permitió identificar una pira funeraria donde fue incinerado el cuerpo de una mujer hace unos 9.500 años. La evidencia fue localizada en el sitio conocido como Hora 1, en Malaui, y constituye la prueba más antigua de cremación registrada hasta el momento en el continente africano.

El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional de arqueólogos y antropólogos y documentado en un estudio publicado en la revista Science Advances. A partir del análisis de restos óseos y sedimentos del lugar, los especialistas lograron reconstruir un ritual funerario inusual y altamente elaborado para grupos de cazadores-recolectores que habitaron la región en ese período remoto.

Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es la ausencia total del cráneo y de las piezas dentales, elementos que suelen conservarse incluso en procesos de incineración. Esta falta llevó a los expertos a plantear que la cabeza fue separada deliberadamente del cuerpo antes o durante el ritual, lo que refuerza la hipótesis de una práctica funeraria compleja, cargada de significado simbólico para aquellas comunidades prehistóricas

Los estudios técnicos sobre los fragmentos óseos calcinados revelaron que el fuego alcanzó temperaturas superiores a los 540 grados Celsius, lo suficientemente intensas como para reducir el cuerpo a cenizas. Para lograr una combustión de ese nivel, los investigadores estiman que fue necesario reunir y trasladar al menos 30 kilos de madera seca, lo que implica un esfuerzo planificado y sostenido por parte del grupo que llevó adelante la ceremonia.

Cómo era la persona que cremaron hace 9500 años

Los restos pertenecían a una mujer adulta, de baja estatura, con indicios de una vida físicamente exigente y señales de una infección ósea en proceso de curación. El examen microscópico de los huesos de brazos y piernas permitió identificar marcas, lo que sugiere que se retiró tejido muscular de manera intencional para facilitar la acción del fuego durante la cremación.

Pira crematoria.

El yacimiento conocido como Hora 1 se encuentra al resguardo de un afloramiento rocoso, un espacio natural con capacidad para albergar a unas 30 personas. Por sus características, el lugar ofrecía protección y condiciones propicias para la ocupación humana prolongada.

Cuándo comenzaron las investigaciones sobre esta pira funeraria

Las primeras excavaciones se realizaron en la década de 1950 y permitieron identificar el sitio como un antiguo cementerio utilizado por comunidades de cazadores-recolectores. Sin embargo, los trabajos arqueológicos retomados en 2016 aportaron nuevos datos clave sobre su antigüedad y uso.

Los estudios más recientes indican que grupos humanos habitaron la zona hace aproximadamente 21.000 años y que el lugar fue utilizado para prácticas funerarias entre hace 8.000 y 16.000 años. Pese a este extenso período de ocupación y enterramientos, los restos hallados en la pira funeraria corresponden al único caso de cremación detectado hasta el momento en todo el sitio.

Gran descubrimiento en la Costa Argentina

Investigadores del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar Punta Hermengo concretaron un hallazgo de gran valor paleontológico en la ciudad costera bonaerense. Durante tareas de relevamiento fue recuperado un colmillo fósil correspondiente a la Era del Hielo, un descubrimiento que aporta nueva información sobre la megafauna que habitó la región.

De acuerdo con los especialistas, el resto pertenece a un Notiomastodon platensis, un mamífero proboscídeo emparentado con los mastodontes que vivió en América del Sur durante el Pleistoceno. Este período geológico se extendió desde hace aproximadamente 2,5 millones de años hasta hace unos 11.700, y estuvo marcado por grandes cambios climáticos y la presencia de animales de gran tamaño hoy extinguidos.