Un equipo de investigadores del CONICET y la Universidad de Buenos Aires desarrolló un método innovador que permite medir fosfato utilizando teléfonos celulares. Se trata de un avance científico que combina química analítica de alta precisión con tecnología móvil.
El descubrimiento, publicado en la revista científica Talanta, propone una alternativa rápida, sencilla y de bajo costo frente a los métodos tradicionales para calcular el nivel del fosfato, un compuesto clave en procesos biológicos y ambientales.
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Vale mencionar que su medición es esencial para el diagnóstico de enfermedades poco frecuentes como el raquitismo hipofosfatémico autosómico y la hipofosfatemia ligada al cromosoma X, pero también para evaluar la fertilidad de los suelos y detectar contaminación en cuerpos de agua.
La investigación estuvo dirigida por Luis González Flecha, Álvaro Recoulat Angelini, José María Delfino y Gabriela Elena Gómez.
Cómo funciona el método que convierte al celular en un instrumento de medición
El sistema se basa en una reacción química simple. Al agregar a la muestra un reactivo que contiene verde de malaquita, se desarrolla en aproximadamente 30 minutos un color verde cuya intensidad es proporcional a la concentración de fosfato presente.
Lo novedoso radica en que esa intensidad no se mide con equipos de laboratorio complejos, sino con la cámara del celular. Los sensores CMOS del dispositivo captan la luz que atraviesa la muestra y la transforman en señales digitales. Mediante un software de código abierto, estos datos se convierten en una “absorbancia digital”, que equivale a la que se obtiene con un espectrofotómetro clásico.
El resultado es una cuantificación precisa y confiable, comparable con los métodos tradicionales, pero sin necesidad de elementos sofisticados.
El impacto de la investigación del CONICET
En Argentina, cerca del 60% de las tierras cultivadas se encuentran por debajo del rango crítico de fosfatos. Los científicos indicaron que contar con una herramienta accesible para medirlos de manera rápida resulta estratégico para el sector productivo. Por otro lado, hablando de cuestiones ambientales, el sistema permite detectar contaminación por fertilizantes o efluentes industriales y domiciliarios.
A su vez, entre sus principales ventajas se destacan el bajo costo, la posibilidad de realizar mediciones in situ y el potencial para implementar esquemas de monitoreo descentralizado.
