Casas impresas en 3D: Cuánto cuestan y cuáles son sus ventajas

La construcción con impresoras 3D crece como solución al déficit habitacional, con precios accesibles y plazos récord. 

25 de enero, 2026 | 16.07

La construcción de viviendas con impresoras 3D se posiciona como una alternativa innovadora para combatir el déficit habitacional a nivel mundial. Esta tecnología utiliza sistemas robóticos que permiten edificar estructuras sólidas, optimizando los recursos y reduciendo considerablemente los costos y los tiempos de entrega.

Un ejemplo destacado es el barrio en desarrollo en el complejo Wolf Ranch, Texas, donde la empresa ICON, junto con la constructora Lennar, está levantando el barrio más grande del mundo con esta metodología. Los precios de las casas oscilan entre 425.000 y 585.000 dólares, un valor competitivo considerando la calidad y rapidez de construcción.

Además del precio, estas viviendas se destacan por su resistencia. Se emplea un material cementicio patentado que permite que las paredes soporten condiciones climáticas extremas, lo que garantiza durabilidad y seguridad en diferentes entornos.

El proceso de impresión 3D es automatizado y asegura una precisión milimétrica, eliminando errores humanos comunes en construcciones tradicionales. Gracias a la fabricación aditiva, es posible tener una vivienda funcional en cuestión de meses, mucho más rápido que los métodos convencionales.

Cómo es la construcción de una casa 3D

Este sistema deposita el material por capas, creando una textura estriada que se ha convertido en un sello característico dentro de la arquitectura sustentable, combinando estética y funcionalidad.

En China, la empresa WinSun marcó un récord al imprimir hasta diez casas en un solo día. Esta velocidad reduce drásticamente los costos en mano de obra, posicionando la impresión 3D como una opción muy económica para proyectos masivos.

Europa también se suma a esta tendencia con empresas como COBOD, que desarrollan proyectos en Dinamarca y Alemania. Allí, la impresión 3D se adapta tanto a normativas estrictas de seguridad como a diseños arquitectónicos complejos, demostrando la versatilidad de la tecnología.

En Dubái, los Emiratos Árabes Unidos planifican que para 2030 un 25 por ciento de sus edificios sean impresos en 3D. Esta iniciativa política impulsa inversiones tecnológicas y atrae a desarrolladores interesados en liderar la construcción del futuro.

Construcción en 3D en Argentina 

En América Latina, Argentina comienza a avanzar con alianzas entre grandes cementeras y firmas tecnológicas locales, como la unión entre Holcim y Teknix, que buscan validar el uso de brazos robóticos para alcanzar una producción industrial en obra civil.

La economía es el motor principal de esta innovación. Al acortar la cadena de suministros y disminuir los tiempos de obra gris, el precio final para el comprador puede ser mucho más bajo, lo que abre grandes posibilidades para la vivienda social. La sustentabilidad también juega un papel fundamental. La impresión 3D utiliza la cantidad exacta de material necesario, lo que reduce el desperdicio y la huella de carbono, atrayendo a propietarios preocupados por el medio ambiente y el ahorro energético.

Esta es una alternativa de construcción que crece en el mundo.