En la provincia de Buenos Aires, el Gobierno encabezado por Axel Kicillof profundizó su política de financiamiento productivo al otorgar más de $640 millones en créditos a cooperativas durante el primer trimestre del año, a través del fideicomiso Fuerza Solidaria. La iniciativa busca fortalecer la economía social en un contexto nacional marcado por la restricción crediticia y la caída del consumo.
Según datos oficiales, el programa aprobó y desembolsó 16 créditos destinados exclusivamente a cooperativas y federaciones, por un monto total de $641.000.000. Esta herramienta, gestionada por Provincia Fideicomisos en articulación con el Banco Provincia, tiene como objetivo brindar asistencia técnica y financiera a organizaciones que históricamente tuvieron dificultades para acceder al sistema bancario tradicional .
El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, destacó que la política responde a una decisión estratégica del gobierno provincial de sostener el entramado productivo local. “Se sigue fortaleciendo la economía social y solidaria pese al escenario adverso que imponen las políticas nacionales”, afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de que las herramientas del Estado lleguen directamente a quienes generan trabajo en sus comunidades.
En la misma línea, el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, señaló que el fideicomiso demuestra el rol activo de la banca pública en contextos complejos. “El Estado puede estar presente allí donde el mercado no llega, impulsando proyectos con impacto real en el empleo”, sostuvo.
Uno de los aspectos más relevantes del programa es su carácter inclusivo. Más del 80% de las cooperativas beneficiadas accedieron por primera vez a financiamiento, lo que refleja la capacidad de la política para incorporar actores tradicionalmente excluidos del crédito formal. Los préstamos otorgados oscilaron entre $30 y $40 millones, con algunos casos que alcanzaron los $70 millones, y plazos de devolución de entre 24 y 48 meses.
Los fondos fueron destinados principalmente a inversión productiva, adquisición de insumos, compra de maquinaria, obras de infraestructura y fortalecimiento de servicios. Esto permite no solo sostener sino también ampliar la capacidad de producción de las cooperativas, con impacto directo en el empleo y en las economías locales.
El vicepresidente de Provincia Fideicomisos, Néstor Francescangeli, explicó que este tipo de financiamiento responde a una lógica distinta a la del sistema financiero tradicional. “Los bancos suelen exigir requisitos que dejan afuera a las cooperativas. Acá se evalúan los proyectos y se acompaña su desarrollo”, indicó.
Por su parte, el presidente del Comité de Administración del fideicomiso, Juan Cáccamo, remarcó el sentido político de la iniciativa. “Frente a un modelo que excluye, el Estado tiene la responsabilidad de acompañar a quienes generan trabajo”, afirmó.
Entre las organizaciones que accedieron a los créditos se encuentran cooperativas de trabajo, federaciones, clubes, asociaciones civiles y entidades comunitarias de distintos puntos de la provincia. En muchos casos, estos recursos permiten sostener actividades productivas esenciales para sus territorios.
Además, los créditos fueron estructurados con esquemas de garantía flexibles, adaptados a la realidad de cada organización, incluyendo herramientas como cesión de derechos de cobro y prenda sobre bienes productivos.
