Un hito histórico en la ciencia: la perseverancia de 20 años permitió salvar a una especie al borde de la desaparición

Un grupo de científicos logró salvar a una especie en peligro de extinción, después de 20 años de lucha.

11 de febrero, 2026 | 13.47

El nacimiento de una cría perteneciente a una especie en peligro de extinción despertó esperanzas en la comunidad científica. Después de 20 años intentando preservar la especie, finalmente lo consiguieron.

El hito tuvo lugar en Bioparc Fuengirola, España, y es el resultado de más de veinte años de trabajo sostenido en programas de conservación de este singular mamífero asiático.

Se trata de una cría de tapir malayo, una especie amenazada cuya población no llega a superar a los 2.500 ejemplares en libertad.

La cría, que pesó alrededor de 10 kilos al nacer, viene del emparejamiento entre Rawa y Mekong, dos ejemplares que forman parte del Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP) coordinado por la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA).

La llegada de Mekong desde Suecia en 2023 fue clave para que el proyecto pudiera avanzar. A partir de ese momento, el equipo del parque intensificó el seguimiento de la pareja mediante controles veterinarios y vigilancia permanente, tanto presencial como a través de cámaras.

Su nacimiento ocurrió el pasado 29 de marzo de 2024, tras una gestación de aproximadamente 13 meses que fue monitorizada con ecografías semanales.

Los intentos de los científicos por preservar la especie

El proceso presentó diferentes dificultades. Durante muchos años, los intentos previos se vieron condicionados por problemas de compatibilidad entre los adultos, lo que retrasó la posibilidad de lograr una cría.

Finalmente, la planificación y la cooperación entre profesionales nacionales e internacionales dieron sus frutos. Actualmente, el equipo veterinario supervisa de cerca la evolución del recién nacido, que permanecerá junto a su madre entre seis y nueve meses, una etapa clave para su desarrollo.

Luego, será trasladado a otro zoológico europeo para continuar contribuyendo a la diversidad genética de la especie dentro del programa de conservación.

El nacimiento de esta cría no solo representa un logro para el parque andaluz, sino también un avance significativo en la protección del tapir malayo, un animal fundamental para los ecosistemas del sudeste asiático por su rol en la dispersión de semillas.

En este contexto marcado por la pérdida de hábitat y amenazas constantes, cada nuevo ejemplar es una señal alentadora para el futuro de la especie.