El curioso caso del lagarto overo que encontró casa en La Plata y vuelve todos los días

“Viene casi una vez por semana”, contó la vecina de Villa Castells. 

07 de marzo, 2026 | 14.22

En plena temporada de verano, la presencia de algunos animales en distintos rincones de la ciudad puede volverse más frecuente de lo que muchos imaginan. En La Plata, un pequeño reptil silvestre parece haber encontrado su lugar en el mundo: vuelve cada varios días al patio de una vecina del barrio Villa Castells.

Mabel, quien alquila una vivienda a metros de 8 y 10 bis, lleva unos 15 días recibiendo a un lagarto overo que aparece por su patio en busca de algo para comer. “Viene casi una vez por semana”, contó la mujer, quien al principio se sorprendió por verlo merodear en el jardín. Con el paso de los días, la escena se volvió casi parte de la rutina. El lagarto llega, recorre el lugar y espera que la dueña de casa le arroje algún alimento.

Una visita especial 

La última aparición de esta peculiar “mascota” ocurrió el pasado lunes cerca del mediodía. Según el relato de Mabel, el lagarto fue encontrado descansando sobre el pasto, aprovechando el sol del verano.

Tras unos minutos de tranquilidad y luego de comer algunas uvas, el reptil emprendió su retirada sin dejar rastro, como suele hacerlo. Lejos de ser peligroso, este tipo de animales suele mantenerse a una distancia óptima de las personas.

De hecho, algunos especialistas remarcan que la presencia de los lagartos overos puede resultar beneficiosa para el entorno, porque ayudan a controlar distintos tipos de plagas e insectos.

El lagarto overo, un asiduo de la región

El lagarto overo es el reptil más grande que habita en la provincia de Buenos Aires y el único de su tipo que puede observarse en La Plata. Puede superar el metro y medio de longitud y se distingue por su larga cola con anillos marcados y su color verde oscuro, casi negro, con manchas blancas. Los machos son fácilmente identificables porque suelen ser más grandes que las hembras y presentan una papada más pronunciada.

Especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del CONICET dicen que se trata de un animal muy adaptable. Aunque prefiere ambientes húmedos cercanos a cursos de agua, también es común encontrarlo en jardines y parques donde hace refugios poco profundos bajo piedras, troncos, chapas o escombros.

Entre diciembre y marzo estos reptiles se dejan ver con mayor frecuencia porque atraviesan su período reproductivo. Durante ese tiempo pueden observarse peleas entre machos o persecuciones de hembras, quienes llegan a poner entre 20 y 50 huevos en cuevas, muchas veces reutilizando madrigueras de otros animales.