A nueve años del operativo de Gendarmería Nacional que terminó con la vida de Santiago Maldonado, el reclamo de su familia por Memoria, Verdad y Justicia permanece vigente ante una causa judicial que atravesó largos periodos de inactividad. El joven artesano desapareció el 1 de agosto de 2017 durante el desalojo de una protesta de la comunidad mapuche "Pu Lof en Resistencia" sobre la ruta 40. Tras 77 días de incertidumbre que dividieron políticamente a la sociedad argentina, su cuerpo fue hallado el 17 de octubre en las aguas del río Chubut.
Ante este nuevo aniversario, Sergio Maldonado, hermano de Santiago, manifestó en redes sociales su malestar por el desarrollo de la investigación. El defensor de los DD.HH denunció lo que considera 9 años de impunidad y cuestionó las circunstancias del hallazgo del cadáver. En este sentido, Sergio enfatizó: “Todavía seguimos sin saber qué hicieron con Santiago durante 78 días y cómo es que apareció su cuerpo como arte de magia en un lugar varias veces rastrillado”.
Para la familia, el Estado y la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, son responsables de lo sucedido. Cabe recordar que la autopsia determinó que la causa de muerte fue ahogamiento por sumersión coadyuvado por hipotermia, descartando traumatismos intencionales, aunque las querellas sostienen que el cuerpo pudo haber sido "plantado" en el lugar.
El giro judicial: la reapertura de la causa y las pericias pendientes
Tras años de parálisis bajo la gestión del juez Gustavo Lleral, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia ordenó en mayo de 2024 la reapertura de la investigación y el apartamiento del magistrado. En un fallo con términos inusualmente duros, los jueces Javier Leal de Ibarra y Aldo Suárez señalaron que “injustificadamente el expediente no registró actividad procesal alguna durante casi cuatro años; y ello menos justifica aún el apresuramiento con el que se pretende ponerle fin”. Actualmente, el expediente se encuentra en manos del juez federal de Ushuaia, Federico Calvete, quien deberá encabezar las medidas de prueba que nunca se concretaron.
Entre las diligencias ordenadas figura una reconstrucción virtual de los hechos para determinar si hubo influencia de terceros en el desenlace fatal, así como pericias tecnológicas sobre las filmaciones del día del operativo. Asimismo, la justicia busca esclarecer la presencia de polen en las vestimentas de Maldonado y analizar microorganismos en sus órganos para establecer si el joven pudo haber estado sumergido en un entorno acuático diferente al punto donde fue encontrado.
Un punto clave en esta nueva etapa es la ampliación del testimonio de Lucas Pilquimán, conocido como el "testigo E", quien fue la última persona en ver a Santiago con vida. En sus declaraciones previas, Pilquimán relató los últimos momentos de Maldonado en el agua: “Santiago me decía ‘No puedo Peñi, no puedo’... yo creo que él no pudo avanzar porque yo sabía que él no sabía nadar, y además el agua estaba muy fría”. La Cámara ordenó convocarlo nuevamente para permitir que todas las partes realicen un interrogatorio complementario bajo control judicial. Mientras tanto, el caso sigue bajo la lupa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde la familia denunció la desaparición forzada y el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades federales.
