La Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) filial San Luis denunció una pérdida del poder adquisitivo del 50% y advirtió sobre posibles medidas de fuerza ante la falta de respuestas salariales por parte del Gobierno provincial encabezado por Claudio Poggi.
Según informó El Diario de la República, desde el gremio aseguraron que los trabajadores de la sanidad atraviesan una situación crítica debido a que los salarios básicos se encuentran “seriamente vulnerados” por liquidaciones parciales y montos que, según sostienen, quedaron muy por debajo de la inflación acumulada en los últimos años.
Uno de los ejemplos expuestos por el gremio corresponde al escalafón de enfermería. De acuerdo con los datos difundidos por ATSA, el salario básico de un enfermero en marzo de 2024 era de $584.115,53, mientras que para abril de 2026 debería alcanzar los $1.160.387,33 para recuperar el valor perdido frente a la inflación.
Situaciones similares, señalaron, se repiten en otras categorías como mucamas, choferes y administrativos de primera, donde los salarios actuales representan apenas la mitad de lo que el sindicato considera una actualización justa. Desde la organización gremial remarcaron que la situación impacta de lleno sobre trabajadores esenciales que sostienen el funcionamiento cotidiano del sistema de salud provincial y privado.
“El salario básico está seriamente vulnerado”, insistieron desde la conducción sindical al explicar que las liquidaciones se vienen realizando de manera parcial y sin recomposición suficiente frente al incremento del costo de vida. La tensión salarial se produce en un contexto económico complejo para la provincia y en medio de crecientes reclamos de distintos sectores estatales y privados por la pérdida de ingresos frente a la inflación.
En ese escenario, ATSA San Luis informó que ya agotó todas las instancias administrativas previas para intentar resolver el conflicto mediante negociaciones salariales y reclamos formales. Sin embargo, ante la falta de respuestas satisfactorias, el gremio comenzó a endurecer su postura y convocó a los trabajadores a organizar un plan de lucha para exigir la actualización salarial prevista en el Convenio Colectivo de Trabajo 122/75.
Desde el sindicato adelantaron que podrían impulsarse medidas de acción concretas en las próximas semanas si no aparecen respuestas por parte del sector empleador.
Una provincia con números en rojo
El reclamo de ATSA se expone como un reflejo del escenario económico en San Luis bajo la conducción de Poggi. Según datos publicados por el INDEC, por primera vez en la historia San Luis creció en el índice de pobreza al 30,1% y superó el promedio nacional. Estos indicadores sociales y económicos arrojan a la provincia aliada a Javier Milei como una de las jurisdicciones con peor evolución relativa en el país.
El deterioro también se refleja en el consumo interno, ya que las ventas en supermercados registraron una caída cercana al 5% en el último año, lo que evidencia la pérdida de poder adquisitivo tanto de trabajadores como de jubilados. La reducción en la capacidad de gasto de las familias impacta directamente en la actividad económica local.
En paralelo, el costo de vida en la provincia muestra un incremento superior al promedio nacional. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) interanual en marzo alcanzó el 33,5%, por encima del 32,6% nacional. Uno de los factores que explica esta diferencia es el peso de los combustibles en la estructura de consumo regional, significativamente mayor en Cuyo que en el Área Metropolitana de Buenos Aires, lo que amplifica el impacto de las subas.
El empleo también presenta señales de retroceso. San Luis, que históricamente se caracterizó por una fuerte base industrial, enfrenta un escenario complejo debido al impacto de las políticas nacionales sobre la actividad manufacturera. Este sector representa más del 35% del producto provincial, por lo que la caída de la industria tiene efectos más profundos que en otras regiones.
A este panorama se suma la reducción de transferencias nacionales. A pesar del alineamiento político del gobierno provincial con la administración nacional, los envíos automáticos y discrecionales desde la Nación se redujeron de manera significativa. El impacto estimado alcanza una pérdida de $1.183.000 por habitante, lo que limita la capacidad del Estado provincial para sostener políticas públicas, obra pública y salarios.
Poggi de espalda a los datos
Sin embargo, bajo este escenario, el gobernador Claudio Poggi negó que la provincia atraviese una crisis económica y se mostró “optimista” respecto del rumbo del Gobierno nacional.
Consultado por medios locales, el mandatario descartó de manera categórica la existencia de una crisis en la provincia, aunque reconoció que no habían previsto “la caída brusca de la recaudación de los ingresos provinciales”, en un contexto económico adverso.
En este contexto, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) San Luis denunciaron que los salarios del sector público se ubican por debajo de la línea de pobreza y continúan perdiendo frente a la inflación. “Los salarios de los y las estatales continúan deteriorándose mes a mes. En marzo la inflación fue del 3,4% y el valor interanual del 32,6%, mientras que el aumento salarial estatal fue solo del 28,5%. Como resultado, se profundiza la pérdida del poder adquisitivo y el nivel de endeudamiento”, señalaron en un comunicado oficial.
