El Partido Justicialista, que formalmente preside José Mayans pero en los hechos aún conduce Cristina Kirchner, emitió este lunes un comunicado dirigido “al pueblo trabajador” en el que volvió a enumerar sus críticas a la reforma laboral y cerró con una advertencia: “la historia pone las cosas en su lugar”, también para “quienes eligieron estar del lado equivocado”. El pronunciamiento llegó en el inicio de una semana clave en la que -todo indica- el Senado convertirá en ley el proyecto del oficialismo, gracias al respaldo en el Congreso de legisladores electos en listas del peronismo. Este mismo lunes, tres senadores que responden a los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta) abandonaron el interbloque Popular que encabeza Mayans para conformar una bancada propia, una ruptura que se venía gestando desde la votación del Presupuesto.
Sin embargo, en la conducción del PJ aseguraban que el comunicado no fue una réplica a esa ruptura, sino la respuesta a un pedido de la CGT. “Detrás del discurso de la ‘libertad’ y la ‘modernidad’ se esconde un programa político, económico y financiero que recorta derechos históricos, debilita la negociación colectiva, extiende la jornada laboral, reduce indemnizaciones y consolida salarios a la baja”, sostuvo el texto, en cuya redacción participó Cristina Kirchner, según confirmaban en su entorno. En la dirigencia peronista también advertían la influencia de Máximo Kirchner en la elaboración del documento, en particular por la insistencia en subrayar el rol del Fondo Monetario Internacional en una iniciativa que -plantean- socava derechos de los trabajadores.
Pero en la conducción de la central obrera desmentían un pedido directo para que se redactara un comunicado que, por otro lado, parecía un poco tardío. "Se habrán sentido interpelados", respondió uno de los cosecretarios generales, en referencia al exitoso paro general realizado el jueves pasado. La mesa chica de la conducción cegetista se reunirá este miércoles para definir la estrategia frente a la sesión convocada para el viernes en la Cámara alta. Desde los gremios combativos nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) anticiparon que reclamarán en el encuentro un paro general de 36 horas, según anticipó Daniel Yofra, secretario general de Aceiteros.
