Trabajadores enrolados en la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) de distintos organismos de transporte a nivel nacional repudiaron la decisión del gobierno de Javier Milei de quitarles funciones porque se "pondrá en peligro la integridad y seguridad" de los argentinos. También advierten por las consecuencias que traerá la "eliminación del control, fiscalización y desarrollo de políticas públicas" de seguridad vial en todo el país.
El comunicado conjunto fue firmado por trabajadores de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Junta de Seguridad de Transporte (JST), Secretaría de Transporte y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA). En concreto, cuestionan las políticas llevadas adelante por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y sus dos cercanos funcionarios Alejandro Tamer y Maximiliano Fariña.
"Desde nuestra organización sindical manifestamos nuestra preocupación al haber tomado conocimiento de la insistencia del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado - en cabeza de Sturzenegger, Fariña y Tamer - en trasladar/quitar funciones de nuestros Organismos, las cuales son fundadas en estatutos y Leyes Nacionales", indica el comunicado de UPCN. Y luego sigue: "Estas decisiones pondrían en peligro la integridad y la seguridad de la ciudadanía, además de eliminar garantías fundamentales de control, fiscalización y desarrollo de políticas públicas nacionales para el cuidado de la vida de millones de Argentinos que circulan, se trasladan y conviven haciendo uso de los distintos modos de transporte y de su propia movilidad a lo largo y ancho de nuestro país".
Un ejemplo del riesgo que correría la ciudadanía se evidencia en las rutas. Además de la falta de mantenimiento, lo cual facilita la posibilidad de accidentes de tránsito, también la falta de controles de alcoholemia puede ser otra razón de siniestros viales. En las últimas horas la ANSV detectó tres casos de alcoholemia con niveles altísimos en la provincia de Buenos Aires. Dos conductores superaron el límite del alcoholímetro y otro registró 2,14 g/l. ¿Qué hubiese pasado si no se realizara el operativo y esas personas no fueran sacados de las rutas antes de que provocaran un desastre?
"Los controles diarios de la ANSV en las rutas del país son fundamentales para intervenir a tiempo. Cada conductor alcoholizado que se retira de la vía pública es un riesgo menos y una posible vida que se salva", destacaron a El Destape los trabajadores del área que entre enero y febrero realizaron más de 3 mil alcoholemias positivas.
Ante esta situación, desde el gremio se manifestaron en "estado de alerta y movilización" hasta que exista "plena certeza sobre la preservación de las funciones y de los puestos y condiciones de trabajo". "No dudaremos en desplegar todas las acciones gremiales y/o legales necesarias para la defensa de lxs trabajadorxs. Convocamos a todas las compañeras y compañeros a mantenerse atentxs, unidxs y solidarixs. Son momentos que exigen responsabilidad, templanza y, sobre todo, unidad para defender el trabajo y el rol de cada compañero y compañera", planteó.
El rol de los organismos de control
En un comunicado anterior, los trabajadores de UCPN resaltaron las tareas que cumplen estos entes para "la protección de los derechos de los usuarios" y para asegurar que "las empresas cumplan con la normativa que hace a la calidad y a la regularidad del servicio".
En esa línea, la ANSV se dedica a controlar y fiscalizar el tránsito de particulares, la certificación de centros de emisión de licencia de conducir y capacitación de su personal, la administración y cómputo de infracciones en rutas nacionales, la administración del sistema nacional de antecedentes viales, el observatorio vial que investiga y analiza el entramado vial para contribuir a la toma de decisiones en pos de mejorar la seguridad vial, campañas y formación vial para una movilidad segura, entre otras.
Por su parte, la CNRT fiscaliza los servicios de transporte efectuado por los operadores de pasajeros y cargas por automotor y ferroviario de jurisdicción nacional, ejerciendo el poder de policía en materia de transporte automotor sujeto a su control; auditando al servicio ferroviario, emitiendo informes de su gestión y aplicando las sanciones contractuales a las concesionarias, de manera de resguardar la seguridad y la calidad de esos servicios.
La JST interviene e investiga en ocasión de producirse un siniestro en el transporte, ya sea vial, ferroviario, naval o aéreo, para determinar las causales del mismo y emitir opiniones técnicas pertinentes, detectando las fallas de los sistemas a efectos de mejorar y evitar los mismos, con la finalidad de garantizar la seguridad de todo el transporte.
Finalmente, el ORSNA se encarga de controlar y fiscalizar la infraestructura y los servicios de los aeropuertos que integran el Sistema Nacional de Aeropuertos. Sus funciones incluyen la supervisión de la infraestructura, la regulación de servicios y actividades comerciales e industriales, la supervisión de concesionarios y administradores aeroportuarios, y la garantía de una operación segura y eficiente.
"No queremos ni imaginarnos en esta ocasión qué pasará si, además de la feroz desregulación que el gobierno habilitó para algunos servicios, los mismos sean realizados sin el adecuado control técnico especializado que se ha venido ejecutando a través de los distintos organismos de control", evaluaron desde los organismos.
