Milei no puede escapar del laberinto y se inaugura el "Riesgo Adorni"

El Gobierno está en su peor momento político. Brotan las internas. Y el jefe de Gabinete se convirtió en la mancha venenosa. Otro anuncio fallido. Y una agenda monolítica sobre la corrupción que no tiene fin. 

09 de mayo, 2026 | 00.05

El semblante de casi todos los funcionarios libertarios es de agotamiento. No por "deslomarse" sino por un signo de estado terminal. El Gobierno no encuentra salida de sus problemas más graves: la economía y la corrupción. Javier Milei se metió a un laberinto sin salida. Y quedó inaugurado el "Riesgo Adorni". 

Se trata del temor de los inversores y empresarios de apostar por un país, un Gobierno y un Presidente que quedó atado a la suerte judicial de un jefe de Gabinete del que aparecen pruebas día a día de un supuesto enriquecimiento ilícito. 

Milei lo va a sostener hasta el final. Algunos hasta aventuran con que "si se va a Adorni, se va Milei". Son parte de un todo. Lo confirman ambos de manera pública. 

Que el mandatario sostenga a su jefe de ministros de esta manera potencia los rumores más oscuros de las causas de ese sostenimiento: que son una sociedad lucrativa, que ambos viven del lobby, que cobran sobresueldos, que sus billeteras virtuales engordaron con LIBRA y que la SIDE financia con sus gastos reservados. 

Según recabó El Destape, son versiones (internas y externas) que circulan hace dos semanas cada vez con más fuerza. Aún sin pruebas ni documentos que respalden cualquiera de esa información. Pero todos dudan cuando ven el accionar de Milei para con Adorni.

En el Gobierno brotan las internas. Por si faltaba alguna, ahora el bullrichisimo pretende escindirse del Gobierno y arrancó una guerra con Karina para ganar la discusión pública sobre la corrupción. Bullrich no sólo tomó la decisión de cortarse sola y tomar decisiones por su parte, como venía haciéndolo hace un tiempo, sino que ahora se encargó de hacer público ese andar. Se maneja sola y no tiene jefe político. 

Luis Caputo afirmó en la conferencia fallida del viernes que la política no mete ruido en la economía. Intenta apagar los rumores sobre sus críticas en privado al lío de adentro del Gobierno. Lo dijo mientras hablaba de la interna política por el caso Adorni. Minutos antes había dicho que el riesgo país no bajaba por el “riesgo kuka”. Digamos, o sea, la política. Así dejó inaugurado el "Riesgo Adorni". 

El jefe de Gabinete se transformó en la mancha venenosa del Gobierno. Un anuncio que podría haber sido importante para el público libertario, como lo es el Súper RIGI, quedó empañado por los problemas judiciales de Adorni. 

Karina Milei lo borró de un acto clave con los gobernadores en San Juan. Los mandatarios también creen, como Bullrich, que Adorni debería renunciar. Ya no hablan con él. Se manejan con Martín Menem o con Diego Santilli. 

Por su parte, Adorni espera presentar su declaración jurada en algunas semanas. No hay fecha definida, pese al apuro del Presidente. En su entorno confían en que podrá justificar sus gastos en la Justicia. Según pudo averiguar El Destape, tiene preparada una lista con una cascada de denuncias y demandas por calumnias e injurias contra políticos y periodistas que, según él cuenta, lo "difamaron".