La Libertad Avanza se aferra a Bullrich y el peronismo quiere al PRO aislado

El desgaste judicial de Manuel Adorni dinamitó el plan original de Karina Milei para la Ciudad y obligó a los libertarios a recostarse en la figura de la senadora Patricia Bullrich para confrontar con Jorge Macri. Mientras el PRO intenta capitalizar los errores ajenos para tapar los baches de su gestión, el peronismo quiere seducir a Larreta y apuesta a que la derecha llegue dividida a las urnas.

30 de abril, 2026 | 15.40

El sismo que generó en La Libertad Avanza la acusación contra Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito tuvo su réplica en la Ciudad de Buenos Aires y afectó los planes electorales de Karina Milei rumbo a 2027. Lo que hasta este verano parecía un camino despejado para que los libertarios desembarquen en Uspallata el año próximo envalentonados después de derrotar en mayo al PRO en su propio territorio y de imponer condiciones en octubre, hoy es un escenario de esquirlas y repliegues. Jorge Macri sonríe y se ilusiona con la reelección, mientras los libertarios prometen competirle y muestran activa a Patricia Bullrich con caminatas por los barrios. El peronismo, principal opositor, se ilusiona con una gran interna y prende velas a que la derecha llegue dividida a unos comicios que pueden ser adelantados.

Tanto libertarios, como macristas y peronistas admiten que Bullrich tiene una imagen positiva que en algunas encuestas no solo iguala sino que supera a la de Javier Milei. Por eso es el salvavidas al que se aferran los libertarios para no perder la iniciativa y es la rival que ni peronistas ni macristas quieren enfrentar. 

Si bien su salida del PRO no fue buena y la relación con Mauricio Macri tuvo sus altibajos, Bullrich se saludó con el exPresidente en la cena de la Fundación Libertad y se dieron un abrazo. Un gesto para nada distante. Bullrich quiere que haya un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza porque proyecta que así puede haber un triunfo en primera vuelta. Patricia sabe que su nombre tiene peso propio y que hoy la Casa Rosada la necesita más de lo que ella necesita el sello. Hasta que se conoció que el patrimonio de Adorni tuvo un crecimiento opaco, Bullrich estaba molesta por el destrato y operaciones que eran adjudicadas a Karina Milei. Hasta se había publicado antes del escándalo una foto con guiño electoral entre Adorni y Pilar Ramírez, armadora libertara en la Ciudad, con un proyecto de Ley Bases versión porteña. Karina Milei lo quería a Adorni en Ciudad, un violeta propio.

Como el panorama cambió y hasta “El Jefe” le habilitó la posibilidad de jugar en la Ciudad. Ahora Bullrich planifica una serie de recorridas por la Ciudad, la próxima será a mediados de mayo, y estará escoltada por Ramírez con quien tiene una excelente relación. Tal es así que, según supo El Destape, a la legisladora porteña no le gustó quedar metida en la interna entre Adorni y Bullrich. “Ella no juega para nadie, está construyendo el espacio en la Ciudad para quien sea el candidato o candidata que se defina en su momento”, explican desde su entorno.

La misión de La Libertad Avanza seguirá siendo molestar al PRO y criticar el rumbo de la gestión. En los últimos días presentaron proyectos como una reforma electoral que contempla la eliminación de las PASO y la aplicación de la "Ficha Limpia"; la reducción del gasto político a través de la reducción de las Juntas Comunales; la creación de un Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) adaptado a la Ciudad. “Nosotros seguimos con nuestra agenda y si Jorge la copia se lo señalaremos”, avisan los libertarios respetando la bajada de línea de Karina. Próximamente, prometen, saldrán al cruce por la crisis de limpieza y recolección de basura, el punto más flojo de la actual gestión macrista.

Que la secretaria general de Presidencia y armadora nacional de LLA quiera que Bullrich juegue en Ciudad, o al menos de a entenderlo, no significa que la exministra de Seguridad quiera. Mientras ella tenga abiertas los dos caminos, esperará y definirá llegado el momento. Ante la posibilidad de que el dogmatismo de Milei desgaste la gestión nacional, sectores del poder económico ya visualizan a Bullrich como la garante del modelo para una Vicepresidencia o incluso una Presidencia. Es la carta de "orden y previsibilidad" que el empresariado anhela si la aventura libertaria entra en zona de turbulencias.

Pero con Adorni casi fuera de cancha y con un gobierno nacional en crisis, el panorama es el ideal para el PRO no tanto por mérito propio en esta gestión sino por los problemas de su principal socio político. Este escenario de potencial unidad es, precisamente, la mayor pesadilla del peronismo porteño.

Es justamente el sector de la oposición que busca alejarse de La Cámpora y tejer un acuerdo con Larreta, un sector del radicalismo ligado a Emiliano Yacobitti y otros espacios del centro. "Larreta es bienvenido en una PASO, pero tiene que demostrar que es competitivo. No puede pretender que con sus ocho puntos nos encolumnemos detrás", avisan en el peronismo como para dejar en claro que la idea no es ir todos detrás del exJefe de Gobierno sino disputarle una interna.

Si fuera por Jorge Macri y el peronismo, los dos quieren que Patricia se dedique a la pelea nacional. Uno porque quiere el camino allanado y los otros porque es la figura difícil a vencer ya que evalúan que el PRO está en su peor momento y con una propuesta amplia, que incluya a Horacio Rodríguez Larreta y el resto del centro político, les deja una posibilidad de triunfo. "Si me das a elegir, prefiero que PRO y LLA lleguen separados”, se sincera ante i un dirigente con acceso a la toma de decisiones en la mesa política del peronismo. "Si el PRO se queda aislado, tenemos chances; si Bullrich logra la fusión, la Ciudad vuelve a ser un bastión inexpugnable", diagnostican fuentes de la oposición. Por eso, desde el PJ porteño apuestan a que la interna entre Karina Milei y Mauricio Macri sea irreconciliable.

Mientras el peronismo enciende velas por una ruptura definitiva entre los Macri y los Milei, Patricia Bullrich camina los barrios porteños sabiendo que su figura es el único puente capaz de unir a ambos mundos en un acuerdo que contemple la campaña nacional y porteña.