Sin jueces y con el gremio en alerta, avanza el traspaso del fuero laboral a la Ciudad

Nación y Ciudad firmaron un convenio por el traspaso de la justicia laboral que implica la disolusión por goteo del fuero nacional. Advierten que "no habrá traspaso de jueces". El sindicato que conduce Julio Piumato está en pie de guerra.

10 de febrero, 2026 | 17.40

Los gobiernos de Javier Milei y Jorge Macri anunciaron este martes la firma de un convenio para avanzar con el traspaso de la Justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, que se hará de forma paulatina hasta que quede totalmente disuelto el fuero federal. Desde la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) se declararon "en alerta" porque el traspaso "afecta a todos los trabajadores argentinos". 

La fecha no es casual: el convenio, que deberá ser aprobado por el Congreso de la Nación y por la Legislatura de la Ciudad, se anunció un día antes del tratamiento en el Senado del proyecto de reforma laboral, que establece en su tercer título la convicción de disolver la Justicia Nacional. "Es un principio de congelamiento, porque congelan todas las vacantes en 30 juzgados", advirtió en diálogo con El Destape el secretario general de UEJN, Julio Piumato

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Para dimensionar el conflicto, hay que entender que la Justicia del Trabajo funciona hoy bajo una situación particular: aunque resuelve conflictos ocurridos en la Capital Federal, pertenece a la órbita Nacional. Esto significa que sus jueces son seleccionados por el Consejo de la Magistratura de la Nación y aprobados por el Senado, motivo por el que los gobernadores podrían estar a favor de este traspaso definitivo. El traspaso rompe esa estructura y transfiere la administración completa a la Ciudad: de aprobarse el convenio, la selección de los magistrados y las reglas procesales quedarían en manos del Consejo de la Magistratura porteño y la Legislatura local

Fuentes del Ministerio de Justicia porteño explicaron a El Destape que la idea es que el convenio se trate en el Senado "conjuntamente" con la reforma laboral. "Se traspasan las competencias, no las personas", indicaron, mientras que ante la consulta de este portal insistieron: "No hay traspaso de jueces". "El fuero nacional se quedará con las causas en trámite y con competencias federales en la materia (cuestiones sindicales), y CABA empieza con conflictos individuales (como despidos y accidentes)", añadieron. 

Así, la estrategia oficial es clara: no traspasar jueces, sino vacantes y competencias, para que la Ciudad monte su propia estructura judicial en un plazo de 180 días, dejando al histórico Fuero Nacional del Trabajo encargado de administrar sus causas actuales, camino a su eventual disolución. "Nuevo hito en la autonomía de la Ciudad: firmamos el convenio para que el Gobierno Nacional nos transfiera las competencias sobre la Justicia Laboral. Un servicio de justicia propio, ágil y moderno que le va a permitir a los ciudadanos resolver sus conflictos individuales más rápido y con más previsibilidad para las partes", celebró el ministro de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Gabino Tapia, con un mensaje en su cuenta de X

En su declaración a este medio, Piumato considero: "El fuero del trabajo es un fuero protectorio, con un código procesal distinto porque es a favor de los trabajadores. Vale el principio de In dubio pro operario en todas las causas. Si desmantelan ese fuero la gente queda colgada de un pincel". "Afecta a todos los trabajadores argentinos y afecta al fuero del trabajo, porque el fuero del trabajo tiene una identidad de 80 años y realmente es una violación no solo al fuero del trabajo, sino a la independencia de la justicia y a la propia Constitución Nacional", agregó. El miércoles, los trabajadores judiciales harán un paro nacional con movilización a la Cámara Nacional del Trabajo a las 12; desde allí, irán al Congreso para participar de la protesta contra la reforma laboral. 

Qué dice la reforma laboral sobre el traspaso a CABA

El proyecto de ley enviado al Congreso no deja lugar a dudas sobre el destino final del histórico Fuero Nacional del Trabajo: su liquidación definitiva. El artículo 91 funciona como la llave maestra del proceso, ya que esteblece explícitamente que la Justicia Nacional mantendrá su vigencia solo "hasta tanto" se formalice el acuerdo con la Ciudad. Una vez operativos los nuevos juzgados porteños, la norma ordena iniciar los actos necesarios para su "progresiva disolución". Así, se confirma que el objetivo no es la convivencia de dos sistemas, sino la extinción del fuero nacional.

La iniciativa también diseña una ingeniería legal para "desmembrar" las competencias actuales. A través de la modificación del artículo 20, el proyecto retira al Estado Nacional del banquillo de los acusados en los tribunales laborales: de aprobarse, todos los juicios donde intervenga el Estado o sus entes serán desviados automáticamente al Fuero Contencioso Administrativo Federal. En la práctica, esto implica una partición quirúrgica de la justicia: los conflictos entre privados pasarán a la órbita de la Ciudad, mientras que los litigios públicos y sindicales sensibles serán absorbidos por la justicia federal.

Finalmente, el texto busca disciplinar a los magistrados durante la transición en uno de los puntos más sensibles para el sector empresario: los juicios laborales. Los nuevos artículos 90 y 124 prohíben los "fallos plenarios" (utilizados históricamente para fijar tasas de interés) y obligan a los jueces a acatar los precedentes de la Corte Suprema bajo amenaza de juicio político por "mal desempeño". Esta cláusula busca alinear las sentencias con criterios más conservadores y reducir los montos de las indemnizaciones mientras el fuero nacional termina de liquidar su stock de causas.

La acción sindical

Además del anuncio del paro para el miércoles, UEJN comunicó su "más enérgico rechazo" al traspaso de la Justicia laboral al fuero porteño. "Este intento de traspaso no es un hecho aislado: forma parte de un plan para quitar derechos, debilitar la protección legal de los trabajadores (en beneficio de los grandes grupos económicos) y poner de rodillas a la Justicia del Trabajo, un fuero conquistado con años de lucha y organización sindical", indicó el gremio de judiciales, que añadió: "La Justicia laboral es una herramienta fundamental para equilibrar la relación entre el capital y el trabajo. Por eso, cuando atacan al Fuero del Trabajo, atacan directamente los derechos de toda la clase trabajadora".