La imagen de Milei en su peor momento y suben la de Kicillof y Cristina

Según el último sondeo de la consultora brasileña, el Presidente tocó su pico de negatividad con un 57% de rechazos. Como contrapartida suben el gobernador bonaerense y la ex presidenta, en un marco de preocupación por la situación económica.

27 de febrero, 2026 | 00.05

La recesión económica se siente en sectores cada vez más amplios de la población y eso ya impacta en la imagen del presidente Javier Milei, que en febrero alcanzó su pico de negatividad, según la última encuesta de la consultora brasileña Atlas Intel. Si bien mantiene un caudal considerable de apoyo, crece la proporción de argentinos con una opinión desfavorable sobre su gestión. En paralelo, los principales referentes de la oposición, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la ex presidenta Cristina Kirchner, mejoraron de manera significativa respecto de la medición anterior y acortaron distancias. En ese contexto, la situación económica y el mercado laboral fueron evaluados negativamente por una amplia mayoría de los consultados, mientras crece la preocupación por la evolución del escenario social.

La consultora Atlas Intel, en conjunto con Bloomberg, realiza mediciones en toda América Latina y en la Argentina cobró notoriedad en 2023 por haber sido una de las que mejor anticipó el triunfo electoral de Milei. En su último sondeo, uno de los datos más relevantes fue el marcado deterioro en la imagen del Presidente: su valoración positiva cayó cuatro puntos (del 45 al 41%), mientras que la negativa trepó cinco (del 52 al 57%). Aun así, Milei se mantiene -junto a la ex ministra Patricia Bullrich- entre los dirigentes con mejor imagen.

Sin embargo, su diferencial negativo, de 16 puntos, ya supera al de otros referentes, como el de Axel Kicillof. En efecto, el gobernador bonaerense mejoró cuatro puntos su imagen positiva, hasta alcanzar el 40%, mientras que la negativa se mantuvo en 53%, con un diferencial de -13. Por su parte, la ex presidenta Cristina Kirchner -detenida y en recuperación tras un grave cuadro de peritonitis- también mostró una mejora en su valoración: registró un 38% de imagen positiva y un 58% de negativa.

Más baja aún que la imagen personal de Javier Milei se ubicó la evaluación de su gestión. En relación con la medición anterior, se registró un movimiento llamativo: crecieron tanto las opiniones negativas como las positivas, lo que evidencia una caída de los sectores neutrales y una mayor polarización frente a su modelo de gobierno. En números, las valoraciones positivas alcanzaron el 35%, mientras que las negativas treparon al 53%, con un diferencial de -18. Las razones de este deterioro aparecen claramente vinculadas a la situación económica.

Ante la consulta por la economía del país, apenas un 22% hizo una evaluación positiva, frente a un 62% que la calificó negativamente. La percepción sobre la situación personal tampoco fue mejor: sólo un 20% consideró que es buena, un 24% la definió como regular y un 57% como mala. El dato más crítico, sin embargo, se registró en el mercado laboral, que exhibió los peores niveles de evaluación: apenas un 13% lo calificó de manera positiva, mientras que un contundente 77% expresó una visión negativa.

En este escenario, el gobierno libertario enfrenta el desafío de sostener su capital político en un contexto económico adverso que empieza a erosionar su respaldo. La consolidación de opiniones negativas sobre la economía y el empleo no sólo impacta en la evaluación de la gestión de Javier Milei, sino que también abre una ventana de oportunidad para una oposición que, a los tropezones, muestra signos de recuperación en sus principales figuras. De persistir estas tendencias, el oficialismo podría ingresar en una etapa en la que la centralidad política deje de estar exclusivamente dominada por su iniciativa y comience a disputar terreno en condiciones de mayor equilibrio.