En el arranque de las sesiones ordinarias de las legislaturas provinciales, los gobernadores expusieron una situación atravesada por la caída de recursos, el equilibrio fiscal y la relación con la Casa Rosada. Hubo críticas directas e indirectas a Javier Milei, defensas cerradas del federalismo y, en algunos casos, señales de alineamiento con el rumbo económico nacional.
Uno de los discursos más enfáticos fue el de Gustavo Sáenz, quien volvió a reclamar por la paralización de obras nacionales y apeló a una imagen que rápidamente se viralizó. "Es injusto que un gobernador vaya frente a la Casa Rosada con un poncho a pelear por las obras que nos corresponden y nos prometieron, y me muera de frío con los gauchos mientras usted canta en el Movistar Arena", lanzó. Y remató con ironía: “Lo justo es que cantemos los dos en el Movistar Arena y mostremos federalismo real”.
En varias provincias el eje pasó por mostrar cuentas ordenadas en medio de la retracción de fondos nacionales. El tucumano Osvaldo Jaldo aseguró que su distrito mantuvo el equilibrio fiscal a partir de una administración “responsable”, y sostuvo que no se trató de un ajuste sino de una condición para sostener políticas públicas. No obstante, marcó que existen deudas pendientes de la Nación vinculadas a organismos y programas discontinuados.
En Corrientes, Juan Pablo Valdés reconoció que el Presidente “vino a poner orden a una economía desquiciada”, aunque aclaró que “el equilibrio fiscal no puede significar desequilibrio federal”. Según planteó, la suspensión de obras y programas tuvo un impacto significativo en su provincia.
Rolando Figueroa, gobernador de Neuquen, destacó la reducción de la deuda pública y afirmó que “ordenar no es ajustar, es poner prioridades”, al tiempo que subrayó mejoras en indicadores sociales e inversión en infraestructura. Por su parte, el santacruceño Claudio Vidal puso el foco en la autonomía provincial. “Nuestra caja no se transfiere a la Nación, la vamos a defender como una herramienta central de autonomía política y social de Santa Cruz”, enfatizó.
Uno de los datos políticos más relevantes fue el anuncio del fueguino Gustavo Melella, quien confirmó que su provincia adherirá al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). "En este tiempo quiero ser muy pragmático y buscar inversiones. Que vengan de todo el mundo. Invitamos a invertir en nuestra provincia y adherimos al acompañamiento del RIGI", expresó Melella.
En Chaco, el radical Leandro Zdero, aliado electoral de La Libertad Avanza, adelantó el envío de una reforma constitucional para garantizar estabilidad jurídica a grandes inversiones, en línea con el esquema nacional. "Hemos transitado 2 años intensos, de decisiones difíciles, de reconstrucción y de avances concretos. Sabemos que hicimos mucho, pero también somos plenamente conscientes de que falta mucho por hacer. Gobernar no es administrar inercias, es animarse a cambiar realidades, y ese proceso exige tiempo, constancia y, sobre todo, una comunidad dispuesta a caminar en la misma dirección. El futuro del Chaco no depende únicamente de un gobierno, sino de la actitud de cada actor social, político y productivo que decide comprometerse con una provincia más grande y con más oportunidades", explicó
Las críticas más duras
El formoseño Gildo Insfrán fue uno de los más críticos con la política exterior y económica de la Casa Rosada. En su discurso, cuestionó el alineamiento internacional del Gobierno y advirtió sobre una pérdida de soberanía. "Avalar invasiones de otros países termina debilitando el derecho soberano sobre las Islas Malvinas y la Antártida", agregó.
En la misma línea, aunque con matices, el pampeano Sergio Ziliotto habló de una caída de ingresos en la sociedad y ratificó la continuidad del Estado provincial con equilibrio fiscal y estímulos a la producción.
En la antesala de su discurso en Chubut, Ignacio Torres criticó el accionar de Javier Milei ante la asamblea legislativa: “Esperemos que el inicio de las sesiones no sea tan ordinario como lo que vimos ayer”. Y agregó que, más allá de las diferencias ideológicas, no puede perderse “el respeto y la institucionalidad, de un lado y del otro”.
