La escalada de violencia política que rodea al clima universitario sumó este viernes un capítulo alarmante en la sede de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Un grupo de aproximadamente quince personas, identificadas con la órbita del movimiento libertario, intentó ingresar por la fuerza al edificio de la calle Puán y provocó enfrentamientos que, según aseguran desde la comunidad educativa, terminaron con estudiantes heridos y una fuerte denuncia por parte de las organizaciones estudiantiles sobre la formación de "grupos de choque" amparados en el discurso oficialista. Las autoridades de la casa de estudio radicaron la denuncia ante el Ministerio Público Fiscal y advirtieron que no se trató de un hecho aislado, pues este tipo de prácticas violentas también se reiteraron en otras universidades de nuestro país.
Según se desprende de las denuncias recolectadas por el portal Política Obrera, el grupo estuvo liderado por Marco Fattorello, un activista que ya protagonizó provocaciones similares en instituciones de Chubut y Neuquén. Durante la última semana, Fattorello y otros acompañantes, entre ellos el influencer Marco Palazzo, merodearon diversas facultades de la UBA, como Exactas y Ciencias Sociales, dedicándose a tapar murales con iconografía política, como los del Che Guevara, en un intento por "eliminar el activismo de izquierda" de las casas de estudio.
La avanzada libertaria en las aulas
La organización del ataque quedó registrada en coordinaciones previas a través de redes sociales y servicios de mensajería. En un audio que circuló en grupos de WhatsApp integrados por personas de entre 30 y 40 años, Fattorello habría explicitado sus intenciones al convocar a sus seguidores a “entrar en ese antro y hacer lo que tenemos que hacer”, instando además a los asistentes a portar bastones extensibles y gas pimienta para la incursión.
Al llegar a la puerta de la facultad, los atacantes se encontraron con una resistencia organizada de estudiantes que, advertidos de la posible provocación, montaron una barrera humana para impedirles el paso. A pesar de que el grupo de choque fue finalmente expulsado del lugar, la violencia no fue nula: mientras retrocedían, los agresores golpearon y utilizaron gas pimienta contra cuatro estudiantes. Un dato que no pasó inadvertido para los presentes fue el repliegue de los provocadores, quienes buscaron refugio detrás de los móviles policiales que arribaron al lugar poco después de iniciado el conflicto.
Desde los sectores estudiantiles se vincula este accionar directamente con la retórica del gobierno de Javier Milei. Las fuentes señalan que estos grupos buscan implementar un programa de "regimentación ideológica" que responda a los intereses del Ejecutivo, buscando incluso la eliminación del activismo opositor en los espacios educativos. Esta dinámica parece replicar estrategias internacionales, referenciándose en figuras como Donald Trump y Marco Rubio, quienes recientemente han impulsado una retórica de persecución contra grupos considerados "extremistas de izquierda".
El mensaje de repudio de la Facultad de Filo de la UBA
Un grupo de personas ajenas a la institución intentó forzar el ingreso a la sede sin justificación académica ni administrativa. Frente a esta irrupción, estudiantes, autoridades y personal a cargo del cuidado de las personas y el patrimonio actuaron para resguardar nuestro espacio institucional. Ante esto, los agresores, varios de ellos con el rostro cubierto, atacaron a los estudiantes utilizando gas pimienta.
Resulta de extrema gravedad que este accionar haya tenido lugar durante el desarrollo de las mesas de examen programadas para la jornada, amenazando la integridad física y la seguridad de docentes, nodocentes y estudiantes.
De manera inmediata, se dio intervención al servicio de emergencias médicas para la atención de los estudiantes afectados por el gas. Asimismo, las autoridades de la Facultad radicaron la denuncia correspondiente (N° ORI00970379) ante el Ministerio Público Fiscal, con el objetivo de dejar constancia de los hechos ocurridos.
Advertimos con profunda preocupación que este no es un hecho aislado. Durante las últimas semanas, personas con este mismo proceder ingresaron a la sede Puan y vandalizaron un mural realizado por estudiantes de Filo. Estas prácticas violentas también se han reiterado en otras universidades de nuestro país.
Desde Filo repudiamos cualquier tipo de amedrentamiento, violencia física o verbal, y todo menoscabo de nuestros ámbitos de estudio y trabajo. Frente a estos ataques, ratificamos que la convivencia democrática, el pluralismo, el diálogo, la autonomía y la defensa irrenunciable de los Derechos Humanos son los pilares fundamentales que distinguen y sostienen a la Universidad Pública.
