Este viernes termina Expoagro, la muestra rural por la que pasan políticos, empresarios y funge de vidriera para las empresas más grandes del sector. Pese a la mayoritaria adhesión ideológica de ese rubro al gobierno de Javier Milei, los dirigentes que recorrieron los stands se fueron de San Nicolás con reclamos por el crecimiento de la maquinaria agrícola importada, mostraron su resistencia al acuerdo con Estados Unidos, criticaron un programa económico con rentabilidad para unos pocos y el eterno pedido por la baja de retenciones.
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Según el último reporte de la División de Maquinaria Agrícola la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), febrero tuvo una caída del 10% en las ventas respecto a enero y de 11% en su comparación interanual. Si bien los vendedores en la expo marcaron que hubo movimiento, los referentes del mundo de la política escucharon preocupación por el avance de la maquinaria china. “Ya prácticamente todos los motores se fabrican allá, se importan y se ensamblan acá”, cuenta un diputado de la zona pampeana.
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Otra de las preocupaciones viene de la mano del acuerdo con Estados Unidos que firmó el Gobierno. Un punto tiene que ver con el compromiso para modificar la ley de semillas para acoplarse a los estándares internacionales en materia de patentes de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, conocidos como UPOV 91. “Los productores no pagan por las patentes de las semillas aunque las usan, las guardan y las reproducen. Las grandes semilleras sostienen que si se cobra la patente pueden ingresar en las nuevas semillas, más resistentes, que mejoran el rinde. Dicen que por no aplicar estas leyes Brasil multiplicó su producción y Argentina se rezagó”, cuenta el legislador. La contracara es el encarecimiento de la producción al añadir un costo al productor.
El reclamo por la baja de retenciones es ya permanente. En diciembre el Gobierno anunció un recorte en las alícuotas. La soja pasó desde entonces del 26% al 24%; los subproductos de soja bajaron del 24,5% al 22,5%; con el trigo y la cebada se fue del 9,5% al 7,5%; con el maíz y el sorgo pasaron de 9,5% a 8,5%; y con el girasol se bajó de 5,5% a 4,5%. Sin embargo forma parte del abanico de medidas que el sector exige eliminar. “Lo haremos en la medida que mantengamos el superávit”, les contestó la senadora Patricia Bullrich.
Del gabinete las presencias se limitaron a las del ministro del interior Diego Santilli y el secretario -de bajísimo perfil- del área Sergio Iraeta. Sí fue nutrida la participación de dirigentes de La Libertad Avanza. También lo hicieron representantes del PRO, con el ex presidente Mauricio Macri a la cabeza y los dirigentes de Provincias Unidas con el gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro como principal invitado.
Sobre los biocombustibles también hubo conversaciones en el marco del acuerdo con la Unión Europea. Podrían perderse hasta 500 millones de dólares en exportaciones, sólo para Santa Fe. También es tema de discusión el corte del biodiésel. “El Gobierno dijo que avanzaría con aumentar el corte y podría hacerlo por decreto pero no hay unidad en las provincias. Santa fe es la principal por la soja, Tucumán por la caña, es un debate permanente”, sostienen.
