La última medición de AtlasIntel para el informe Latam Pulse de febrero 2026 encendió alertas sobre el impacto social de la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. Según el relevamiento, una parte significativa de los encuestados cree que los cambios podrían derivar en más precariedad, pérdida de derechos y menor inversión, en un escenario ya atravesado por fuerte incertidumbre económica.
El capítulo dedicado a la reforma laboral dentro del informe Latam Pulse muestra un escenario dividido, pero con una tendencia clara en las repercusiones esperadas. Para el estudio, fueron consultadas 4.761 personas entre el 19 y el 24 de febrero.
Ante la consulta sobre los posibles efectos de la reforma en distintas dimensiones, como generación de empleo, derechos laborales, informalidad, salarios e inversión, prevalece la percepción de que podría haber consecuencias negativas en aspectos sensibles para los trabajadores.
Entre los principales temores que emergen del relevamiento se destacan:
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Más precariedad laboral.
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Pérdida de derechos adquiridos.
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Impacto incierto o negativo en salarios reales.
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Dudas sobre si efectivamente atraerá más inversión privada.
Uno de los ejes más sensibles del informe es la evaluación de las consecuencias económicas estructurales. Consultados sobre el efecto de la reforma laboral en la inversión, los resultados muestran dudas respecto a que los cambios normativos se traduzcan automáticamente en un aumento del capital productivo. La idea de que flexibilizar el mercado laboral derive en más inversión no aparece como consenso social.
En paralelo, la expectativa sobre el empleo formal también aparece atravesada por dudas. Parte de los encuestados teme que una mayor flexibilidad se traduzca en crecimiento de la informalidad o contratos más inestables, en lugar de un aumento sostenido del empleo registrado. Este dato es clave porque el Gobierno sostiene que la reforma apunta a dinamizar el mercado laboral y atraer capitales. Sin embargo, la percepción social no acompaña ese diagnóstico.
La percepción sobre la economía argentina
El diagnóstico sobre la reforma laboral no puede leerse aislado del contexto económico general. En el apartado dedicado a la evaluación y expectativas económicas, el Índice de Confianza del Consumidor (CCI) elaborado por AtlasIntel refleja un clima mayoritariamente desfavorable. Los puntajes por debajo del umbral considerado positivo indican pesimismo respecto a la situación actual y a los próximos seis meses.
Cuando se consulta cómo evalúan hoy la situación económica del país, el mercado de trabajo y la situación económica familiar, predominan valoraciones negativas. Para el 62%, la economía argentina está mal, mientras que el 57% atraviesa una mala situación económica a nivel familiar.
