La Policía de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a avanzar y a reprimir violentamente a los trabajadores de Fate, quienes se movilizaron a las inmediaciones de la Secretaría de Trabajo para reclamar sus puestos de trabajo tras el cierre repentino de la famosa fábrica de neumáticos. Una gran cantidad de efectivos desplazó a los manifestantes de la puerta del ex ministerio y despejaron toda la zona con un camión hidrante.
La movilización se llevaba adelante con calma a las 11:30 de este miércoles cuando la policía porteña decidió, con un cordón policial, atacar a los trabajadores presentes en el lugar. No hubo ningún tipo de diálogo previo. Comenzaron a lanzar gas lacrimógeno contra la gente, apuntaron con armas largas a la gente y utilizaron el agua para alejarlos en Alem al 600.
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