Deportados "tercerizados": el sistema con el que Milei haría feliz a Trump se implementó en Ruanda, Uganda y Panamá

Argentina se sumaría a una lista de una docena de países que durante la gestión de Trump comenzaron a recibir inmigrantes deportados. Hay sospechas por los beneficios económicos que recibieron luego de acogerlos. 

30 de enero, 2026 | 19.25

Mientras el Gobierno Nacional saca pecho de su mano dura al expulsar extranjeros con antecedentes que delinquen en el país, el presidente Javier Milei avanza en negociar recibir desde Estados Unidos inmigrantes deportados de distintas nacionalidades. Durante 2025, la gestión de Donald Trump ya envió más de 20 aviones repletos a Ruanda, Ghana, Panamá, Costa Rica y El Salvador, entre otros. Organizaciones aseguran que se trata de un trueque a cambio de "compensación económica" y opositores plantean que es un simple "ofrecimiento" por motu propio de la Casa Rosada.

Hace apenas tres días, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, anunciaba en sus redes sociales un "récord de extranjeros inadmitidos y expulsados" con casi 5.000 extranjeros que "no pudieron ingresar o fueron expulsados del país" entre diciembre y enero. "En diciembre 2.400 extranjeros y lo que va de enero 2.300. Calentito el verano", decía la ministra en un video. Sin embargo, este viernes el New York Times publicó que Milei está por aceptar que Trump envíe inmigrantes a Argentina, bajo la calificación de "tercer país" de tránsito para deportados.

Según la organización Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés) durante la administración de Trump casi una docena de países acordaron recibir deportados de otras nacionalidades bajo este esquema. Entre ellos están Costa Rica, El Salvador, Esuatini, Panamá, Ruanda, Sudán del Sur y Uganda. "En varios casos, los países de acogida han aceptado migrantes a cambio de una compensación o debido a presiones políticas", planteó la organización en un artículo.

Como ejemplos, en febrero de 2025 Panamá recibió a trescientos migrantes luego de que EE.UU amenazara con retomar el control del Canal de Panamá y después, en marzo, El Salvador se comprometió a alojar durante un año a 238 miembros del cartel venezolano Tren de Aragua a cambio de $6.000 millones. Además, este jueves, se conoció que la gestión de Trump eliminó el arancel del 10% a las importaciones salvadoreñas.

"Mirá quiénes son, qué desastre que caigamos en eso. Me dijeron que ellos no necesitan pedir porque nosotros solos nos ofrecemos. Así de lamentable", dijo a El Destape la diputada de Unión por la Patria y ex directora de Migraciones Nacional, Florencia Carignano

En su cuenta de X la exfuncionaria consideró que la Casa Blanca quiere deshacerse de lo que considera "escoria" y también cargó contra la política de expulsión de inmigrantes que lleva adelante el Gobierno de Milei. "¿Y acá? Qué van a hacer con esas personas. Así se fueron formando las maras en El Salvador. Así que toda esta mentira de las expulsiones es para recibir deportados de EEUU", planteó.

Según un informe elaborado por la organización Human Rights First, durante el 2025 hubo por lo menos 24 aviones que partieron en vuelos de línea y en naves de la Fuerza Aérea estadounidense a distintas partes del mundo. Uzbekistán, Sudán del Sur, Esuatini, Ghana, Polonia y Guinea Ecuatorial se suman a los anteriores países ya mencionados.

Según el NyTimes, el acuerdo permitiría a EE.UU. enviar ciudadanos extranjeros a Argentina, con el objetivo de ofrecerles luego vuelos para regresar a sus países de origen. El Destape consultó con fuentes de la Casa Rosada que de momento desconocieron esta posibilidad. "Por política institucional, la Cancillería no realiza comentarios sobre conversaciones o eventuales negociaciones diplomáticas", acotaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Las críticas a estas deportaciones

Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) ya advirtieron sobre las principales preocupaciones vinculadas a las deportaciones de inmigrantes a los denominados "terceros países", al denunciar la “denegación del debido proceso”, el “riesgo de devolución” y la “falta de transparencia” en estos procedimientos.

En un artículo de septiembre pasado, la organización denunció que se deporta a personas "sin una audiencia justa, acceso a asistencia legal ni la oportunidad de expresar sus temores de persecución o daño", lo que expone a migrantes a "tortura, persecución o incluso la muerte".