El director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, confirmó que los supermercados trabajan a pérdida "hace meses", que nadie esperaba la reforma laboral para contratar personal y que al sector tampoco le sirve negociar "por empresa". También aseguró que el consumo sigue "amesetado" y reconoció que un aumento del precio de los combustibles tendrá una "incidencia muy importante" en los productos.
"Estamos en un momento de amesetamiento del consumo que tal vez haga que, para mantener el volumen de ventas, nuestros proveedores contengan los aumentos de precios. Venimos teniendo números interanuales a la baja, sostenidamente desde hace muchos meses. Podemos decir que se amesetó la caída, sí, pero por ahora sigue cayendo", dijo Vasco Martínez en diálogo con El Destape 1070.
En esa línea, Vasco Martínez admitió que en los últimos meses "algunos supermercados cerraron sucursales" y se quejó por el contexto que atraviesa el sector. "Los supermercados estamos trabajando a pérdida", lanzó.
Durante el reportaje, el empresario reconoció que el nivel de consumo está "bastante más abajo" que en 2023 y que incluso bajó el consumo de alimentos de primera necesidad como "lácteos en general". "Hay avances de las segundas y terceras marcas", señaló.
Por otro lado, el empresario hizo referencia a aspectos de la reforma laboral de Javier Milei y planteó que a los supermercadistas no les sirvió "negociar" localmente. "Hemos tenido malas experiencias negociando localmente. Nuestra convención colectiva de trabajo nos permitió seguir funcionando de manera razonable", deslizó, y luego detalló que el sector tiene el 34% del mercado laboral.
La reforma laboral y su bajo impacto en contrataciones
Además, Vasco Martínez negó que existieran empresarios de supermercados que aguardaban la sanción y reglamentación de la nueva legislación laboral para comenzar a contratar nuevos empleados. "No me llegó que los supermercados estuvieran esperando la reforma para contratar", sostuvo.
Al ser consultado sobre las consecuencias de la guerra en Medio Oriente y su impacto en el precio de los productos a nivel local, el empresario indicó que "es prematuro" afirmar que habrá un aumento generalizado. "Ayer, el petróleo llegó a 125 dólares y cerró a 90. Hay oscilaciones. Los sectores productivos están midiendo cuál va a ser el efecto final que va a tener toda esta situación y el precio de los combustibles", subrayó.
Pese a esto, sí dejó en claro que de darse una suba en los combustibles, esta se trasladará al precio de los productos. "Pensemos en la extensión enorme de nuestro país. Los productos que comercializamos van por vía terrestre. Eso hace que la incidencia de los derivados del petróleo sea intensa", explicó.
