La CGT activa un plan de lucha y pone la mira en un paro general contra Milei

La CGT convocó a una marcha para el 22 de julio junto a las dos CTA y la UTEP en defensa de los jubilados. La protesta será el primer paso de un plan de lucha que podría derivar en una nueva huelga general contra el gobierno de Javier Milei.

17 de julio, 2026 | 12.37

En un contexto marcado por el ajuste fiscal y el deterioro de los indicadores sociales, la Confederación General del Trabajo (CGT) oficializó una nueva movilización para el próximo miércoles 22 de julio. La medida representa un desafío directo al gobierno de Javier Milei y marca el inicio de una estrategia coordinada que busca aglutinar el descontento de diversos sectores bajo una misma bandera: la defensa de la “seguridad social”.

La convocatoria, que tendrá su epicentro a las 15 horas en el cruce de Avenida Rivadavia y Rodríguez Peña, se presenta bajo la consigna La seguridad social es un derecho: marchamos junto a las y los jubilados. En la marcha, la central obrera estará respaldada por un frente de unidad compuesto por la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), lo que evidencia un cierre de filas entre el sindicalismo tradicional y los movimientos sociales.

Desde las organizaciones convocantes sostienen que los adultos mayores representan uno de los sectores más castigados por la actual política económica, ya que sufren una degradación sistemática de sus haberes frente a la inflación. Esta marcha se perfila como la primera gran demostración de fuerza de un esquema de protestas que las centrales sindicales vienen delineando en reuniones herméticas para enfrentar lo que consideran un rumbo económico asfixiante por parte del Gobierno nacional.

Hacia un paro nacional en un clima de asfixia económica

La movilización del 22 de julio debe leerse como el eslabón inicial de un "plan de lucha escalonado". Tras una serie de encuentros entre las cúpulas gremiales, se resolvió profundizar las acciones conjuntas para responder al "deterioro del empleo" y la "pérdida del poder adquisitivo" que, según denuncian las organizaciones, provocó la gestión de La Libertad Avanza (LLA). La preocupación por el cierre de programas de asistencia, como el reciente anuncio oficial sobre el programa "Volver al Trabajo", fue el catalizador que terminó de empujar a la UTEP a una alianza estratégica con la CGT.

La dinámica de confrontación en las calles parece ser la única respuesta que las centrales encuentran ante la falta de diálogo y la profundidad de las reformas impulsadas por el Ejecutivo. En los pasillos sindicales ya se admite abiertamente que esta etapa de "confrontación" busca incrementar la presión de manera creciente. De hecho, la posibilidad de un nuevo paro general no solo está sobre la mesa, sino que ya se instaló como una alternativa real que "dependerá de la evolución del conflicto con el Gobierno" y de la receptividad que tengan los reclamos en el despacho presidencial de la Casa Rosada.