Pese a que el gobernador Juan Pablo Valdés se alinea a los proyectos del gobierno de Javier Milei y viaja junto al Presidente al extranjero, las promesas de Nación no se ven materializadas en Corrientes. En un contexto de asfixia financiera, el mandatario provincial advirtió que las provincias "tienen cada vez más responsabilidades y cada vez menos dinero" para afrontar los servicios esenciales.
A la espera del cierre de las planillas oficiales, Valdés detalló que el territorio correntino se encamina a consolidar 11 meses consecutivos de caída real en la coparticipación. El gobernador ratificó que la prioridad absoluta de su administración sigue siendo la previsibilidad social. "Queremos, como en estos últimos tiempos, seguir cumpliendo en tiempo y en forma con los salarios y con los anuncios salariales", remarcó, pidiendo cautela frente a las proyecciones económicas del segundo semestre.
Respecto al impacto de la recesión en las comunas, Valdés explicó que la postergada reactivación del consumo pulveriza los ingresos por IVA y los impuestos coparticipables, obligando a los intendentes a un reordenamiento forzoso. "Ninguna economía se puede frenar o reordenar de un día para el otro por la cantidad de compromisos que tiene. Estos meses fueron de reacomodo, orden y transiciones", graficó.
"De a poco nos vamos haciendo cargo de más cosas que se van abandonando desde Nación, una cuestión que es preocupante", afirmó el mandatario según detalló Perfil. En ese sentido, detalló que el tesoro correntino debió salir a rescatar y financiar de urgencia múltiples programas caídos tanto en el área de la salud pública como en la cartera de desarrollo social.
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En medio de la tensión por los recursos, Valdés, quien viajó en marzo junto al jefe de Estado a Nueva York para participar de la Argentina Week 2026, anticipó que la provincia podría recibir compensaciones institucionales en el corto plazo por parte de la Casa Rosada. En concreto, se refirió a gestiones avanzadas para la transferencia de tierras fiscales y deudas históricas.
"Podríamos llegar a tener novedades, al menos del traspaso de los terrenos de La Unidad (ex Regimiento 9); está en proceso el del Puerto también, que entró un poco más tarde, y también podríamos tener novedades de lo que son las regalías de Yacyretá", señaló el mandatario, marcando los puntos clave de la agenda de negociación que mantiene abierta con los funcionarios nacionales.
Sin obra y sin recursos: la realidad correntina
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales, Alfredo de Jesús Ramírez, denunció una drástica desfinanciación en infraestructura por parte de la administración libertaria al señalar que no se pueden realizar bacheos porque "no están enviando plata".
La preocupación de los trabajadores viales se suma a los recientes reclamos de intendentes y legisladores locales, quienes exigen que la Casa Rosada reactive las obras de mantenimiento antes de que el deterioro de las rutas nacionales en Corrientes sea irreversible. La situación afecta directamente a los 1.100 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan el territorio correntino, incluyendo arterias vitales para el Mercosur y la producción regional como las rutas 12, 14, 118, 119 y 120. Según Ramírez, el estado de las mismas oscila actualmente entre "regular y malo".
La falta de recursos es tal que las únicas tareas vigentes se reducen a intervenciones mínimas en la Ruta 120, realizadas únicamente porque aún cuentan con material acopiado del año pasado. "La Ruta 14 está en muy mal estado en todo el tramo concesionado. Un día de lluvia parece una laguna", advirtió el referente gremial en diálogo con Radio UNNE. Además, señaló que el riesgo de hidroplaneo y siniestros fatales que esto conlleva para los usuarios.
El caso de la autovía de la Ruta Nacional 12 es preocupante. Si bien el Gobierno nacional informó un avance físico del 77,58%, admitió que el ritmo de obra se vio afectado en los últimos meses y que se están realizando gestiones para readecuar las condiciones financieras del contrato. En la práctica, esto confirma una desaceleración que en varios tramos ya se traduce en paralización.
Días atrás, el presidente de la Federación Empresarial de Corrientes (FECORR), Roberto Báez, advirtió sobre el impacto de la detención de la autovía, una obra de 13 kilómetros considerada estratégica para la conectividad provincial. "Vemos con suma preocupación la interrupción de la obra; es mejor que no se hubiese hecho nada en el punto en el cual estamos", afirmó a medios locales.
