El primer ministro de Reino Unido Keir Starmer anunció que prestará sus bases militares a Estados Unidos para que desde allí pueda ejercer nuevos ataques contra Irán. La declaración del laborista llegó minutos después de que se pronunciara junto a sus pares de Alemania y Francia para "condenar" los ataques de Teherán y anunciar que implementarían "acciones defensivas proporcionales” contra ese país.
"Ayer expliqué que el Reino Unido no estuvo involucrado en los ataques contra Irán, y eso sigue igual", empezó Starmer. El primer ministro dijo que en las últimas horas recibió una llamada de Estados Unidos en la que le pedía usar sus bases militares con el "único específico y limitado propósito" de destruir los misiles iraníes. "Aceptamos el pedido para prevenir que Irán tire misilles a la región, mate civiles inocentes y comprometa vidas de civiles", argumentó.
En su anuncio, Starmer especificó que el sábado Irán "golpeó aeropuertos y hoteles" de los países del Golfo, donde dijo que hay hay menos 200.000 ciudadanos británicos, entre ciudadanos residentes, no residentes y en tránsito. "Les pedí que sigan las indicaciones, continuaremos haciendo todo lo posible para ayudarlos", sumó.
Para Starmer, el asesinato del Ayatolá Alí Jamenei no frenará los ataques de Irán sino que más bien los lanzará con más fuerza. "Los ataques que se vienen serán más peligrosos para los civiles. Creemos que la mejor forma para la región y el mundo es un acuerdo donde Irán deje cualquier aspiración de armas atómicas", dijo el primer ministro del Reino Unido.
Esta mayor implicación en la guerra -aunque Starmer no utilizó la palabra- es "acorde con la legalidad internacional", subrayó, y publicó a continuación un argumentario para sostener esa afirmación, en el que sostiene que se basa en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas.
Poco antes de realizar estas declaraciones, el Reino Unido, Francia y Alemania habían hecho público un comunicado conjunto en el que mostraban su disposición a atacar a Irán. "Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente permitiendo las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones en su origen", indicaron los tres países en una declaración conjunta.
