Estrecho de Bab el-Mandeb: ubicación, mapa y por qué es clave en el precio del petróleo

Este paso marítimo conecta el Mar Rojo con el Océano Índico y concentra más del 10% del comercio petrolero global. ¿Cómo afectaron los conflictos recientes a su tráfico?

22 de julio, 2026 | 19.35

El estrecho de Bab el-Mandeb, cuyo nombre en árabe significa “la puerta de las lágrimas” o “la puerta del dolor”,  es un corredor marítimo fundamental que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Océano Índico, sirviendo de puente histórico para el comercio entre el Cuerno de África, Arabia e India. Su importancia se profundizó a partir de 1869 con la apertura del Canal de Suez, que permitió a Asia y Europa comerciar sin rodear África, transitando por el Mediterráneo y el Mar Rojo.

Actualmente, Bab el-Mandeb representa más del 10% del comercio petrolero marítimo global y canaliza aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial en contenedores. Por eso, es considerado el tercer punto de estrangulamiento más importante para el transporte de petróleo, después del estrecho de Malaca y el estrecho de Ormuz.

¿Dónde se ubica y dimensiones del paso marítimo?

El estrecho tiene una extensión de 32 kilómetros y separa Yemen al este de Eritrea y Djibouti al oeste. Está dividido en dos canales por la isla Perim: el canal occidental, con 26 kilómetros de ancho y 200 metros de profundidad, utilizado para el tráfico internacional, y el canal oriental, mucho más angosto y poco profundo, destinado a navegación local.

Este paso no solo es vital para el petróleo, sino también para el transporte de granos, materias primas y productos manufacturados que conectan los centros de producción asiáticos con los mercados europeos. En él circulan distintos tipos de embarcaciones, desde cargueros a buques roll-on/roll-off.

Mapa del estrecho de Bab el-Mandeb (Generada con IA)

Conflictos geopolíticos e inestabilidad en la región

Por su relevancia estratégica, Bab el-Mandeb fue escenario de conflictos frecuentes. En 1973, durante la guerra de Yom Kippur, Egipto y sus aliados bloquearon el paso de petroleros hacia Israel a través del estrecho. En los años 2000, la amenaza de la piratería vinculada a la inestabilidad en Somalia llevó a patrullajes navales internacionales para proteger el comercio.

Más recientemente, en 2023, fuerzas hutíes en Yemen atacaron barcos comerciales en respuesta a la invasión israelí en la Franja de Gaza, reduciendo el tráfico marítimo a menos de la mitad de su capacidad habitual. Las compañías optaron por rutas más largas bordeando el Cabo de Buena Esperanza. Aunque los ataques disminuyeron tras un acuerdo de alto el fuego en 2025, el tráfico apenas se recuperó antes de que el conflicto entre Irán y Occidente en 2026 volviera a poner en alerta la zona.

En marzo de 2026, tras el inicio de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán amenazó con pedir a sus aliados hutíes que bloqueen Bab el-Mandeb para aumentar la presión sobre Estados Unidos e Israel, lo que podría agravar aún más la seguridad en este estratégico paso marítimo.

Impacto en el mercado energético global: Petróleo y GNL

Cada día, aproximadamente 4,5 millones de barriles de petróleo provenientes de Oriente Medio y Asia atraviesan el estrecho, según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.

Además, el 8% del gas natural licuado (GNL) que se transporta en el mundo lo hace por esta ruta, lo que la vuelve esencial para el suministro energético global. Por eso, cualquier incidente en Bab el Mandeb tiene un impacto inmediato en los precios internacionales de estos recursos.