La guerra entre Rusia y Ucrania sumó un nuevo capítulo este sábado. Ucrania confirmó un ataque contra una importante planta industrial militar en la ciudad rusa de Volgogrado, mientras que el gobierno de Vladimir Putin respondió con una ofensiva con drones sobre el norte del territorio ucraniano que dejó al menos un muerto en la región de Sumy. El primer ataque fue confirmado por el propio presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a través de sus redes sociales.
El jefe de Estado ucraniano aseguró que el objetivo del ataque fue el complejo industrial Titan-Barrikady, una de las principales instalaciones vinculadas a la fabricación de armamento ruso. Según explicó, el bombardeo fue ejecutado con misiles FP-5 Flamingo y buscó afectar la producción militar utilizada por Moscú en la invasión que ya transita su quinto año.
En paralelo, las autoridades regionales ucranianas informaron que un hombre de 66 años murió durante un ataque con drones rusos contra una vivienda particular en Sumy, una provincia ubicada en el noreste del país y una de las más castigadas por los bombardeos de las últimas semanas.
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El Estado Mayor de Ucrania aseguró además que la planta produce vehículos de transporte y lanzadores autopropulsados para el sistema de misiles Iskander-M, uno de los armamentos utilizados por el ejército ruso para atacar ciudades ucranianas desde el inicio de la invasión. El objetivo de este tipo de operaciones, explicó el Gobierno de Kiev, es "debilitar la capacidad militar rusa" atacando la infraestructura que "sostiene la producción de armamento y la logística del Kremlin".
Rusia confirmó el ataque y reportó 10 heridos
Las autoridades rusas reconocieron que una empresa ubicada en el distrito de Krasnooktyabrsky, en la región de Volgogrado, fue alcanzada durante el ataque. Lo ratificó el gobernador regional, Andrei Bocharov, quien informó que 10 personas resultaron heridas y tuvieron que ser trasladadas a hospitales. También confirmó daños en las instalaciones industriales, aunque evitó identificar oficialmente a la empresa afectada.
Además del ataque sobre Volgogrado, el servicio de seguridad ucraniano informó que también fue alcanzada, por segunda vez en el mes, una instalación de bombeo de petróleo ubicada en la región rusa de Vladímir, responsable de abastecer de combustible a la capital, Moscú. La ofensiva se produjo apenas un día después de que Ucrania ejecutara uno de los mayores ataques con drones desde el comienzo de la invasión rusa.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, las defensas aéreas interceptaron 660 drones ucranianos que tenían como destino una docena de regiones de Rusia, además de la península de Crimea, anexada por Moscú en 2014, y zonas del mar Negro.
Aunque Rusia aseguró haber neutralizado la mayoría de los aparatos, el volumen del ataque dejó en evidencia la creciente capacidad ofensiva desarrollada por Ucrania para golpear objetivos ubicados a cientos de kilómetros del frente de batalla.
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Zelenski busca aumentar la presión sobre Putin
El jueves pasado, el presidente ucraniano informó que ordenó una "operación de influencia de 40 días", una campaña destinada a incrementar la presión militar sobre Rusia con el objetivo de forzar al presidente Putin a negociar el fin del conflicto.
Según funcionarios occidentales, los ataques ucranianos ya provocaron dificultades en la cadena de suministros militares rusos y afectaron parte de la infraestructura energética utilizada para sostener el esfuerzo bélico. La estrategia de Kiev apunta a trasladar parte de las consecuencias de la guerra al territorio ruso y debilitar la capacidad logística del Kremlin "sin depender exclusivamente" de los combates en el frente oriental.
El Kremlin confirmó una contraofensiva
Mientras Ucrania profundiza sus operaciones dentro de Rusia, Moscú mantiene la presión sobre distintas regiones ucranianas mediante ataques diarios con drones y misiles. En la provincia de Sumy, fronteriza con Rusia, un dron impactó contra una vivienda durante la madrugada del sábado y provocó la muerte de un hombre de 66 años, según confirmó el jefe de la administración regional, Oleh Hryhorov.
