Murió un paramédico palestino en prisión israelí: denuncian torturas y abandono médico

Hatem Ismail Rayyan, detenido en diciembre de 2024 en Gaza, falleció en la cárcel de Negev. Organizaciones denuncian condiciones inhumanas y un aumento de muertes en los penales.

15 de febrero, 2026 | 16.19

Hatem Ismail Rayyan, un paramédico palestino de 59 años, murió mientras estaba detenido en la prisión israelí de Negev, según informaron el jueves la Comisión de Detenidos y Exdetenidos de la Autoridad Palestina y la Sociedad de Presos Palestinos. Su fallecimiento se suma a las crecientes denuncias sobre torturas, hambre y negligencia médica en las cárceles israelíes.

Rayyan fue arrestado junto a su hijo herido, Muath, el 27 de diciembre de 2024 en el hospital Kamal Adwan, ubicado en Beit Lahia, al norte de Gaza, cuando fuerzas israelíes irrumpieron en el centro de salud. Hasta el momento, Muath permanece detenido en Israel, según reportes locales.

Durante la operación, personal médico, pacientes y familiares fueron sacados del hospital a punta de pistola, obligados a desnudarse hasta quedar en ropa interior y trasladados a un destino desconocido. Entre ellos estaba Hussam Abu Safiya, un alto funcionario de salud que continúa detenido en Israel.

El director general del ministerio de Salud palestino, Muneer al-Boursh, destacó que Rayyan "no era un combatiente en un campo de batalla" sino un médico dedicado a salvar vidas. En su cuenta de X, expresó que "el 27 de diciembre de 2024 fue detenido dentro del hospital, un lugar destinado a salvar vidas, y pasó de ser un salvador a un número de preso".

Al-Boursh calificó las cárceles israelíes como "tumbas lentas" y "otro escenario de sufrimiento", señalando que la muerte de Rayyan expone una realidad dolorosa: "Hatem Rayan ha partido, pero su historia sigue siendo un testimonio: quienes antes curaban heridas se han convertido en la herida abierta en la conciencia de la humanidad".

La calamitosa detención de los palestinos en las cárceles de Israel

Un informe anual elaborado por la Sociedad de Presos Palestinos junto a la organización de derechos Addameer denunció que los presos palestinos mueren bajo "políticas sistemáticas severamente inhumanas". Según el documento, estas instalaciones se transformaron en "lugares de tortura diseñados para quebrar física y mentalmente a los detenidos mediante sufrimiento prolongado y políticas de ejecución lenta".

En los últimos dos años, la brutalidad y tortura sistemática a presos alcanzaron niveles inéditos, igualando la cantidad de muertes ocurridas en las prisiones israelíes durante las dos décadas anteriores, alertaron las organizaciones. "Estos hechos prueban que lo que sucede con los presos palestinos es un genocidio sistemático", concluyeron.

Los detenidos sufren torturas, hambre, negligencia médica, violencia sexual, aislamiento masivo y privación de las necesidades humanas básicas. El informe destaca que periodistas y personal médico palestinos están entre los grupos más afectados.

Desde el comienzo de la guerra genocida israelí en Gaza, más de 100 presos palestinos fallecieron en custodia israelí. Se conocen las identidades de 86 de ellos, aunque la cifra real de muertes sigue siendo incierta. A diciembre de 2025, más de 9.300 palestinos permanecían detenidos en cárceles israelíes, aunque se sospecha que la cifra es mayor debido a la falta de información sobre cientos de detenidos en Gaza, de los cuales casi la mitad (4.750) están presos sin juicio ni cargos.