El PP busca sellar una alianza con Vox para imponer a su candidata en Extremadura

Las tensiones en Extremadura entre el Partido Popular y Vox llevaron al segundo rechazo a la candidatura de María Guardiola a presidir el gobierno regional. De no lograr un presidente antes de mayo, deberán ir a elecciones nuevamente.

07 de marzo, 2026 | 15.14

Los legisladores del derechista Partido Popular (PP) quieren acercar posiciones y cerrar un acuerdo rápido con sus pares de la ultraderecha de Vox en Extremadura, para imponer a su candidata María Guardiola como presidenta del gobierno local.

A esta altura, la situación se torna desesperante para los conservadores, que tienen tiempo hasta mayo para investir a un nuevo titular del Ejecutivo regional. Ellos quieren a Guardiola, pero la propuesta tambalea debido a que los partidarios de Santiago Abascal le bajaron el pulgar en dos intentos.

Extremadura fue a elecciones en diciembre y tuvo como flamante ganador a la derecha tradicional del PP, que ganó una banca más de las que tenía y la primera minoría. Sin embargo, la extrema derecha de Vox tuvo un salto cuantitativo mayor al pasar de 5 a 11 bancas en el próximo pleno. El gran derrotado fue el Partido Socialista (PSOE), que cayó de 28 a 18 parlamentarios. 

María Guardiola, la flamante candidata del Partido Popular a la presidencia del gobierno regional en Extremadura.

Pero aunque el PP ganó terreno, los números que domina lo mantienen en situación de negociación, necesitando sí o sí el respaldo de alguna de las demás fuerzas. Intentó dos veces, a principios de enero y principios de marzo, imponer a María Guardiola como presidenta del Gobierno.

Sin éxito, ahora deberán volver a debate de quién puede presidir el gobierno mientras negocian los apoyos o abstenciones de otros partidos.

"Llevo tendiendo la mano a Vox mucho tiempo", aseguró Guardiola después de ser vetada por segunda vez como titular del Gobierno regional. Afirmó que está decidida en sumar a los ultraconservadores al gobierno local, y se comprometió a trabajar "cada día de su vida" para conseguir un acuerdo con ellos y ofrecer un gobierno "estable y fuerte a esta región". "No hay un muro entre nosotros", señaló Guardiola al final.

El punto de discordia entre derechistas y ultraderechistas parte de los apoyos que desde Vox le exigen al PP en otras regiones como Aragón, donde la situación es similar a la de Extremadura -con Vox en alza y el PP, aunque con la mayoría, no le alcanza para gobernar solo- y en donde los conservadores tradicionales les niegan respaldo legislativo

Los reproches de Guardiola a Vox

"No les piden que voten a favor, sino que no voten que no", les dijo la dirigente conservadora a los legisladores de Vox en una de las últimas jornadas de debate legislativo para definir si investirla o no como presidenta. "Nadie entendería que saliésemos de aquí sin un acuerdo, he tendido mi mano y lo voy a seguir haciendo", agregó.

Mirando a la bancada inflexible de Vox, Guardiola dijo: "Hace 48 horas se abrió una muy buena oportunidad para construir, para poner en valor la política como herramienta al servicio del crecimiento de Extremadura", señaló. "Y les volví a tender la mano y lo voy a seguir haciendo", concluyó.