El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., dijo el martes a legisladores que no había recibido instrucciones de la Casa Blanca para dejar de hablar en público de las vacunas u otras posturas controvertidas antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Kennedy, que compareció esta semana en su cuarta audiencia ante el Congreso, volvió a hacer hincapié en la nutrición y la seguridad alimentaria en su declaración inicial, pero omitió mencionar sus esfuerzos por reformar la política nacional de vacunación o su trabajo para identificar las causas del autismo.
"Sí o no ¿Le indicó o sugirió Susie Wiles, o alguien de la Casa Blanca, que dejara de hablar de su controvertido escepticismo respecto a las vacunas?", preguntó el congresista Marc Veasey, refiriéndose a la jefa de gabinete del presidente Donald Trump. La respuesta de Kennedy fue un seco "no".
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Veasey, un demócrata de Texas, preguntó si Kennedy había visto un memorando interno del Gobierno de Trump que hacía referencia a unas encuestas que mostraban que su retórica antivacunas era impopular entre los votantes. Kennedy respondió que no.
Dos fuentes conocedoras del asunto dijeron a Reuters a principios de mes que la Casa Blanca instó recientemente a los funcionarios de salud a reorientar los debates políticos hacia asuntos más populares, ya que Trump y su Partido Republicano buscan reforzar el apoyo a sus escasas mayorías en el Congreso.
Kennedy, un conocido activista antivacunas, sufrió un revés el mes pasado, cuando una sentencia judicial frustró elementos clave de sus esfuerzos por reescribir la política de vacunas de Estados Unidos y reformar un panel asesor de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades sobre inmunizaciones.
Por otra parte, Calley Means, estrecha aliada de Kennedy y asesora de política alimentaria de la Casa Blanca, también negó el martes que se haya ordenado al secretario y a sus aliados que dejen de sacar a colación el tema de las vacunas.
"Creo que se trata simplemente de conversaciones en curso sobre dónde establecer prioridades en lo que está provocando un problema en la sanidad estadounidense", dijo Means durante su intervención en la Cumbre de Salud de Politico en Washington. "No nos disculpamos por lo que ha ocurrido con las vacunas".
(Reporte adicional de Michael Erman y Chris Prentice en Nueva York; editado en español por Carlos Serrano)
